EL TRIMESTRE DE LOS NUEVE ESCALONES

                                           CRUCIAL Y FATÍDICA TRILOGÍA LUNAR

El pasado 15 de julio inició un trimestre lunar de características singulares. Son tres lunaciones o ciclos completos de la LUNA, cada uno con una duración de 29.3  días.

El primer mes lunar llega a su plenitud el último día de julio, con una Luna Azul, la segunda de este séptimo mes calendario del año. Un año con trece plenilunios, fenómeno atípico, que se repite cada 30 meses aproximadamente.

trilogia lunar

El segundo período comienza el 14 de agosto y llega a su máximo desarrollo el 29 de ese mismo mes, con una Luna Llena Neptuniana, es decir, en conjunción con el planeta de los sueños, ilusiones y fantasías, bajo el poderío del dios de los océanos  y su tridente sagrado.

El tercer ciclo lunar arranca el décimo tercer día de septiembre, con un Eclipse de Sol, que recibe la flecha envenenada de Quirón, sabio centauro sanador, experto en sufrimiento y en terapias de dolor.

Ese ciclo alcanzará su máximo desarrollo con una LUNA excepcional, en la noche del 27 de septiembre. Será la más grande de todo el año, conocida como Super Luna, caracterizada por su ocultamiento total, bajo un color rojizo, siendo la última de la Tétrada de Lunas de Sangre, iniciada el 15 de abril de 2014.

Esa Super Luna Roja eclipsada será visible en la mayor parte de nuestro planeta, en la noche del 27 y madrugada del 28 de ese noveno mes, con la condición adicional de tener un Mercurio retrogradando y una fuerte tensión entre los denominados planetas maléficos, Marte y Saturno, comenzando sus tránsitos por Virgo y Sagitario, respectivamente.

Termina el tercer mes lunar en la noche del 12 de octubre, con el protagonismo del rebelde e impredecible URANO, en alineación con la Tierra y sus dos luminarias, Sol y Luna, para darle un toque aún más dramático a todo el trimestre.

Es un trimestre de casi 89 vueltas de la Tierra sobre su eje. Período que representa dos fases de 44.5 días cada uno, llegando a su climax con el plenilunio neptuniano del 29 de agosto.

CARÁCTER FATÍDICO

Los romanos personificaron a las fuerzas ocultas que conducían los hilos del acontecer con el nombre de Fatum, una suerte de dios omnipotente que todo lo regía, doblegando la voluntad humana. Se estableció una especie de sagrado reconocimiento a lo que pasa, más allá del aparente deseo humano o de su acción misma.

las MOIRASLos griegos le otorgaron una condición femenina trifásica, la llamaron Moiras, consideradas hijas (de la noche) descendientes de Zeus y Temis. Tres hermanas que se ocupaban de diseñar y decidir el destino de los mortales: Cloto, la más jovencita, era la que hilaba; Láquesis, la mediana, tejía el destino; y Átropos, la mayor, era la que cortaba los hilos, determinando la muerte de cada quien.

Los romanos acogieron esa visión, desarrollando su propia versión de las Parcas, también hijas noctámbulas, que decidían el momento del nacimiento, matrimonio y muerte de los seres humanos, identificadas también con las horas o las estaciones, es decir, con el tiempo.

El cristianismo, en un esfuerzo racional y dogmático, por apoderarse de las antiguas creencias del politeismo greco-romano, comenzó a referirse a esa fuerza superior, que estaba por encima de la voluntad y libertad humana, como Divina Providencia.

En lengua castellana suele utilizarse el término Hado (como una referencia al Fatum latino) o simplemente, El Destino, conceptualizando y personificando aquello que escapa al control o interés humano, expresado en hechos inexorables e irreversibles.

En las lenguas romances, derivadas del latín, surgieron  los vocablos asociados al inicial significado de Fatum, como es el caso de las palabras fatal, fatalidadfatídico o fatalismo, que han ido adquiriendo con el tiempo, y con el uso, una connotación negativa, incluso a veces relacionado con la muerte (ej. “ocurrió un accidente fatal“).

En el presente análisis no es la condición trágica la acepción que quiero otorgar al término fatal. Por el contrario, intento resaltar el carácter de fuerza sobrehumana –oculta y poderosa- que se manifiesta sincronísticamente (1), como signo celeste, de un conjunto de sucesos que marcan el curso de vida colectiva (acontecimientos mundanos).

PECULIARIDADES DEL TRIMESTRE

El miércoles 15 de julio, en horas de la noche, SOL y LUNA se encontraron a los 23° del signo de Cáncer, dando inicio al primero de tres ciclos lunares de gran significación. Se trata de un período total de 89 días en que se concentran un conjunto de eventos astrales atípicos, que le otorgan a este lapso una mayúscula relevancia.

Se abren las puertas del trimestre más intenso de los últimos años. Durante ese período trimestral ocurren dos eclipses, uno parcial de Sol y otro total de Luna; una hiper-retrogradación planetaria, con hasta seis astros simultáneamente en esa condición, durante siete días; la retrogradación de los planetas personales Venus y Mercurio;  el cambio de signo zodiacal de los planetas Júpiter y Saturno, incluyendo la formación de un ángulo recto entre ellos; la confluencia de una Luna Azul, una Luna Roja y una Super Luna; y la concentración de hasta 5 astros en un reducido espacio de 20°, conocido como stellium (el único de este año).

ubicación marte tierra

La cantidad y calidad de eventos astrales tan peculiares como estos, en tan breve lapso, le otorga al trimestre un carácter especial, que refleja la condición de inestabilidad y alteración que puede registrarse a lo largo del segundo semestre del año.

Así, como al decir del Premio Nobel de Química, Ilya Prigogine, “El Universo es el resultado de una inestabilidad sucedida a una situación que le ha precedido”, en que la turbulencia externa posee un orden interno, que es el que permite que el universo del no-equilibrio se convierta en un Universo coherente (2). Análogamente, la concentración de eventos astrales poco comunes en tan reducido período, sugiere la presencia de un fenómeno de alta turbulencia, que generaría sucesos de cambios irreversibles, en respuesta a unas fuerzas internas coherentes que le dan una dirección y un sentido, fuerzas personificadas bajo el concepto de Fatum.

Puede concluirse entonces, que los fenómenos cósmicos que nos corresponde vivenciar en el trimestre que estamos iniciando, en medio de su apariencia caótica, responde a un orden interno, coherente y regular, que anuncia el surgimiento de una realidad diferente e irreversible, siguiendo las directrices ocultas de las fuerzas del Destino.

                                                              LOS NUEVE ESCALONES 

9 escalones

                                                                      1. Apertura del trimestre.

La Luna Nueva del 15 de julio, que inaugura el trimestre, viene acompañada por una aspectación planetaria compleja de mucho significado. Ese mismo día nuestro satélite se alineará con la fuerte conjunción Mercurio-Marte, a 14° de Cáncer, que a su vez  se oponen al planeta Plutón, ubicado a 14° de Capricornio.

La naturaleza de los tres planetas, y la formación de ese ángulo de 180° entre ellos, refiere una condición de pugnacidad transformadora que abre paso a situaciones de ruptura y renovación singulares. Lo cual representa el talante de todo el período trimestral.


                                                           2. Retrogradación de Venus.

retro

Durante 46 días (la mitad del trimestre), desde el 25 de julio al 6 de septiembre, el planeta Venus estará retrogradando. Este es el astro con el período retrógrado más breve, y por tanto, el que se presenta con menos frecuencia (el más raro).  Representa una dificultad mayor para la expresión de los afectos y para el uso fluido de los recursos materiales; incide en procesos de introspección y de desconfianza.

El anterior período retro de Venus ocurrió finalizando 2013 y comenzando 2014; el siguiente se producirá finalizando el primer trimestre de 2017. Por tanto, se requiere una espera de 18 meses continuos para revivir esa infrecuente experiencia, equivalente a dos gestaciones humanas consecutivas.

El 15 de agosto se produce la conjunción del Sol y Venus Rx, momento de cambio en la ubicación del planeta en el cielo. A partir de esa fecha, dejará de mostrarse por occidente como brillante estrella vespertina, apareciendo por el oriente, poco antes del alba, como anunciadora de la inminente salida del Sol. Un cambio no sólo de posición, sino también de actitud sentimental.

                                                   3. Hiper-Retrogradación planetaria.

Del 26 de julio al 2 de agosto un total de seis planetas estarán recorriendo el zodíaco en sentido inverso. Seis de los nueve cuerpos planetarios (dos tercios) procesan su energía en forma contraria. Venus, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón y Quirón canalizan la fuerza simbólica que los caracteriza de una manera adversa.

El fenómeno de la retrogradación indica la presencia de dificultades para que las vibraciones propias de cada uno de los seis astros fluya armónicamente. Tal hecho conduce a percibir una suerte de interferencia o pesadez en el ámbito de la actividad humana. Son siete días en que predomina la sensación de obstrucción en el curso de los procesos en marcha.

                                                                        4. La Luna Azul.

lunazul

El mes de julio acaba en Plenilunio. Como se trata de la segunda Luna Llena en un mismo mes calendario, fenómeno inusual, esa condición ha sido denominada Luna Azul (Blue Moon). Se le atribuye una cualidad especial, pues corresponde a una circunstancia atípica, una especie de Luna Extra en este año calendario, caracterizado como un año de trece lunas.

Este Plenilunio no está directamente asociado al color con el se puede ver a la Luna, sino más bien a su carácter especial, identificándola con el mismo color del planeta, del cielo o del mar: su cualidad infinita, de apertura, de expansión, con potencialidad ilimitada.

Tenemos la primera Luna Llena del trimestre bajo la condición “azul“, brindando oportunidad para la inspiración de lo original, lo indefinido, lo novedoso y lo creativo. Ocurre en los ocho grados del signo de Acuario, el aguador, que vierte el agua azul y pura de la sabiduría.

                                        5. El segundo Novilunio concentrado y venusino.

El 14 de agosto comienza el segundo mes lunar. Se juntan en el mismo punto zodiacal Luna y Sol (22° Leo).

venusLa nueva lunación coincide con un stellium planetario. Es la única vez en este año que hasta cinco astros ocupan un espacio tan reducido del cielo. Luna, Sol, Venus, Júpiter y Mercurio conectados en seguidilla entre el último decanato de Leo y el primero de Virgo; el 45% de los astros aglutinados en apenas el 6% de la esfera zodiacal.

Tan alta concentración de energías en tan diminuto espacio provoca una alteración mayor de la que habitualmente ocurre con cada alineación Sol-Luna-Tierra producida al inicio de cada lunación.

En el punto central del Stellium se halla Venus retrógrado, que al día siguiente se junta con el Sol, determinando el comienzo de un nuevo ciclo que durará casi 20 meses.

El segundo mes lunar llevará la marca de esta doble condición: excedente energético y aumento de la sensibilidad, estimulando un ambiente de mayor intensidad en el área afectiva.

                                                  6. Lucha incesante por el Poder.

jupisatLos dos planetas asociados con el gobierno de la vida social son Júpiter y Saturno.

Júpiter, es el más voluminoso de los planetas del sistema solar, con un ciclo que supera los doce años, recorriendo cada uno de los 12 signos zodiacales en algo más de un año.

Saturno, se caracteriza por ser el único que muestra los anillos que lo circundan, a quienes lo observan desde la Tierra. La duración de su movimiento de traslación (año) es de 29.5 años terrestres, y se mantiene en cada signo zodiacal cerca de dos años y medio.

La relación entre estos dos astros caracteriza la tensión dinámica entre los procesos de liberación, crecimiento y expansión (Júpiter) y control, restricción y limitación (Saturno) que se expresan en la vida social. El ciclo conjunto de los dos astros es de 20 años, con cuatro fases de 5 años cada una.

Durante el trimestre bajo análisis, se va a producir el cambio de signo zodiacal de cada uno, y, además del cambio de dirección y la fuerte tensión entre ellos, que establece el comienzo de la última fase del ciclo conjunto, que concluirá en el año 2020.

                                                           7. Luna Llena Neptuniana.

El antepenúltimo día de agosto, Sol y Luna se ubican en sitios antagónicos, lo que constituye causa de Plenilunio; momento en que nuestro satélite refleja el mayor fulgor nocturno. Mientras el Sol ocupa el sexto grado de Virgo, Luna transita por la misma longitud, pero del signo opuesto: Piscis.neptuno

luna azulLa Luna Llena de ese fin de mes, corresponde al instante preciso de la mitad del trimestre que estamos considerando. Para entonces, la Luna estará compartiendo su estadía pisciana, con el gaseoso Neptuno, astro regente de ese signo. Por tanto, puede hablarse con toda propiedad de un plenilunio neptuniano, que transmite la cualidad de mayor envergadura en el período.

¿Cómo podría traducirse esta condición lunar, en el espíritu predominante de la época examinada? Neptuno representa al dios de los mares, y se le asocia con los procesos internos en que los sueños, ilusiones y fantasías adquieren mayor competencia; por ende, es el lapso en que surge una sensación de irrealidad, ausencia de criterio, engaño y mucha confusión. Prevalece la percepción de neurosis colectiva y de pérdida de seguridad.

                                                   8. Eclipsamiento Solar Quironiano.

En la segunda mitad del trimestre se producirán dos fenómenos eclipsales. El primero de ellos ocurre el 13 de septiembre, cuando la Luna se interponga entre el Sol y Tierra, ocasionando un Eclipse Parcial de Sol.  Ese singular alineamiento de astros, en que la Luna estará bastante alejada de la Tierra, muy cerca de su apogeo, sólo logra tapar 4 quintas partes de la luz solar. Ambas luminarias comparten el mismo grado de longitud zodiacal (20° Virgo), pero en latitudes (Sol en el norte y Luna en el sur) opuestas.

quironEl único eclipse solar de este segundo semestre del año se presenta cuando el planetoide Quirón ocupe el punto más cercano a la Tierra, formando un ángulo de 180° con Sol y Luna. Por tanto, le otorga al fenómeno un carácter eminentemente quironiano,  asociado con la noción de herida, dolor y sufrimiento; pero, al mismo tiempo conlleva la posibilidad de que -a través de ello- se eleve el nivel de conciencia colectiva, que permita la sanación o mejoramiento de aquello que ha causado tanta aflicción.

nodos lunaEn el caso venezolano puede inferirse una implicación superior del eclipse solar, ya que la posición en la que se produce el alineamiento Sol-Luna-Tierra-Quirón coincide con el eje de los denominados Nodos Lunares del mapa natal del país suramericano. Zona de extrema sensibilidad que dispensa eventos con un nivel superior de relevancia, tal como ocurrió hace 48 años, con el terremoto de Caracas y la conjunción Urano/Plutón (29 de julio de 1967), en ese mismo punto zodiacal (3).

VIRGO

Tampoco es frecuente que coincida un eclipse solar  en esa zona del cielo junto al tránsito de Júpiter por Virgo, pues ese planeta requiere doce años para retornar al signo, mientras que el eclipse demora  19 años para reaparecer en la misma área. No se presentaba una situación similar a la actual desde el 22 de septiembre de 1968 (47 años).

Se trata de un eclipse solar complementado con otras circunstancias muy particulares que le transmiten a este evento una fuerza inusitada, recalcando el carácter altamente conmovedor con el que se inicia el tercer y último ciclo lunar de este período.

                            9. El último peldaño: La Gran Super Luna Roja                                                                                                                       equinoccial, eclipsada, visible y retrógrada                      

Sin duda el acontecimiento astral más impactante del año lo constituye el Plenilunio del venidero 27 de septiembre.

Ese  día se produce el cuarto y último Eclipse Total de Luna consecutivo, algo poco común.  El conjunto de esos 4 eclipses recibe el nombre de “Tétrada de Lunas de Sangre(4), en referencia al color rojizo que adquiere la Luna, bajo la sombra de la Tierra. De allí el nombre de LUNA ROJA que se otorga a los Eclipses Totales de Luna.

Esta Luna Roja ocurre pocos días después del Equinoccio, cuando nuestras luminarias –Sol y Luna– están ubicados en una latitud cercana a la zona ecuatorial de la Tierra. Es la quinta vez, en los últimos 100 años, que se presenta un Luna Roja Equinoccial (5).

LUNAROJA

Por si fuera poco, se trata de la Luna Llena más grande, desde la ocurrida el 19 de marzo de 2011 y no habrá otra que la supere en tamaño en los próximos 14 meses. Sin embargo, ésta es la única con el color rojizo y se hará visible a los habitantes de Europa, África y América.

perigeoEl aparente mayor tamaño se produce por la cercanía entre Luna y Tierra. Aunque cada 27.5 días la Luna llega un punto más cercano en su recorrido elíptico alrededor de la Tierra, lo que se conoce como Perigeo, pocas veces pasa por ese punto simultáneamente con su alineamiento con Sol y Tierra. Sólo uno de los doce perigeos al año alcanza la menor distancia posible (por debajo de los 357.000 kms.), cuando eso ocurre, y coincide con la Luna Llena, ésta es considerada una Super Luna (una vez al año).

Aún cuando coincidan el Perigeo lunar y el Plenilunio en un mismo día, es extraño que se produzcan exactamente en el mismo instante, por lo general, se presenta un desfase de varias horas entre uno y otro. Mientras menor sea ese desfase entre ellos, mayor será el tamaño en que pueda ser percibida la Luna.

En los últimos cien años la concurrencia entre Luna Llena, Roja (Eclipse Total) y Super Luna (en Perigeo), en una misma fecha sólo ha ocurrido en cinco ocasiones previas (6). En esas cinco veces, la menor diferencia entre Perigeo y Plenilunio fue de 4 horas y 28 minutos, y la mayor, 12 horas y 26 minutos.

El caso presente es excepcional, pues el tiempo transcurrido entre Perigeo y Plenilunio será apenas de una hora y 13 minutos; lo que crea la sensación de ser la Luna Roja más grande de los últimos cien años. Adicionalmente, sólo uno de los anteriores cinco fenómenos similares (18-12-64) fue nocturno, como el actual, y por tanto visible, aunque el desfase entre Perigeo y Plenilunio fue más amplio, con una diferencia de más de 7 horas entre uno y otro, por lo que no llegó a ser tan cercana como ésta. De los seis eclipses totales de luna del último siglo, el del próximo 27 de septiembre será el que -por su cercanía- cubre un mayor volumen de la superficie lunar visible (magnitud de 1.276).

Finalmente, es de destacar que para la fecha del ocultamiento lunar, el planeta Mercurio estará en su tercer período retrogradación del año.  Esta circunstancia sólo se había presentado una vez en los 100 años precedentes, el 18 de diciembre de 1964. Esta condición añadida le confiere una cualidad única.

OCASO URANIANO DEL TRIMESTRE, EL REORDENAMIENTO DEL CAOS

El trimestre sometido a análisis concluirá el 12 de octubre, con la primera lunación del otoño, en el norte. Se presentará un alineamiento Sol-Luna-Tierra-Urano. La mayor cercanía de nuestro planeta con Urano, en Aries, y su oposición con la conjunción Sol/Luna, en Libra, representando un ambiente caótico, de gran inestabilidad y con la posible ocurrencia de acontecimientos que alteran el ritmo de la vida social.

urano

El carácter uraniano, le da un toque de originalidad, sorpresa, explosividad y atipicidad a ese momento en que termina la trilogía lunar. Lo cual refuerza la idea de cambio y adaptación a una nueva realidad, eso es lo que se perfila como señal fatídica de estos tres meses lunares.

Complementa esa lunación la conjunción del agresivo y violento MARTE con el expansivo y exagerado JÚPITER, en Virgo, que, combinado con el protagonismo uraniano, le otorga mayor intensidad a las fuerzas sin control de la energía violenta. Días de mucha acción y poco dominio sobre los sucesos en marcha.

El eclipse solar de este semestre, acaecido en Virgo, no se había vuelto a presentar, acompañado del tránsito de Júpiter por el mismo signo, desde septiembre de 1968 (hace 47 años). También en aquel momento Marte pasaba por Virgo, como ahora, y la Luna Roja (Eclipse Total de Luna) ocurría en Aries, junto a la retrogradación de Mercurio (como ahora). En pocas palabras se reproducen condiciones astrológicas muy semejantes (como nunca antes) a las del segundo semestre de 1968, año de gran trascendencia por la cantidad y calidad de los cambios socio-político-culturales que en ese tiempo se expresaron.

Podemos concluir señalando que la concentración de eventos astrales de gran significación que ocurren en los 89 días de este fatídico trimestre sugieren la posibilidad que nos corresponde vivir un período de grandes transformaciones, que alterarán la dinámica social de los pueblos en el transcurso de los meses venideros.

NOTAS

(1) Sincronicidad. Principio propuesto por el psiquiatra suizo Carl G. Jung. Representa el vínculo simbólico entre dos eventos que coinciden en el tiempo, pero que no mantienen una relación de causa-efecto entre ellos.

(2) Disertación sobre el origen del “tiempo“.

historia venezuelsa(3) Ocurrieron eclipses de Sol o Luna en fechas significativas de la Historia de Venezuela sobre ese eje de los nodos lunares: 1783: nac. de Simón Bolívar; 1810: primer paso de Independencia; 1811: instalación del primer Congreso y declaración de Independencia; 1821: Batalla de Carabobo; 1830: inicio 4a. Rapública, separación de la Gran Colomia; 1950: magnicidio, asesinato de C. Delgado Chalbaud; 1988-89: revuelta popular, Caracazo; también los tránsitos de planetas lentos como Neptuno (1936) inicio del post-gomecismo; con Urano-Plutón (1967), terremoto de Caracas; con Quirón (1994), crisis bancaria y control de cambio.

(4) Desde el 15 de abril del pasado año y hasta este 27 de septiembre se está manifestando la Tétrada de Lunas Rojas. Es la séptima tétrada de los últimos 315 años. Ver también“Ruborizada Luna de Abril” (aquí en Astrologuia, 31 de marzo).

(5) Entendemos por Luna Roja Equinoccial a los eclipses totales de luna ocurridos pocos días después de los equinoccios, en la zona comprendida entre los 00° y los 05° de los signos de Aries o Libra; tal como sucedió en las siguientes fechas: 26-9-31, 25-9-50, 24-3-78 y 26-9-96.

(6) En los últimos cien años han ocurrido eclipses totales de Luna junto al Perigeo (con Super Lunas), en las siguientes fechas: el 27-11-28; 08-12-46; 19-12-64; 30-12-82; y 10-01-2001.

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