PRESAGIOS DE LUNA NUEVA CANCERIANA

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En las primeras horas del lunes 4 de julio (día de la Luna) se juntan nuestras dos luminarias en el décimo tercer grado del signo del cangrejo. Ambos astros amalgaman sus propias energías en una sola y se alinean con el Sol detrás del Sol, como ha sido denominada Sirius, la más brillante de las estrellas.

Los antiguos, que creyeron ver en el cielo la figura de un cangrejo, por la formación del grupo de estrellas integrantes de esa constelación, también le otorgaron intuitivamente ese nombre, por los rasgos simbólicos del animal, que comparten con los nacidos en esta época del año.

El crustáceo que denomina al signo zodiacal por donde ocurre esta nueva conjunción entre Sol y Luna, se caracteriza por tener un hábitat acuoso, las pinzas en que se han convertido las dos primeras de sus diez patas, la caparazón que lo cubre, su andar de lado y hacia atrás, por el fondo de la superficie en que se mueve.

cangrejo-1Como si se tratara de un cangrejo, el nacido bajo Cáncer posee un carácter introvertido y ávido de resguardo (caparazón), detallista y susceptible (pinzas), interesado en los asuntos del pasado, las raíces, la patria, la familia y la infancia (andando por el fondo, hacia atrás) y muestra una extrema sensibilidad, volubilidad y conexión emocional (agua).

La Luna es el astro regente de Cáncer, por cuanto existe una estrecha vinculación entre lo que representa nuestro satélite y las características que se le atribuyen al signo. La condición maternal, nutritiva, misteriosa, introvertida, intuitiva, sensible y acogedora son rasgos distintivos de ambas entidades.

ramadanEsta Luna Nueva de julio representa también el fin del Ramadan, período de gran espiritualidad en el mundo mulsulmán, que se inició con el novilunio de junio. Las ceremonias para poner fin a este mes de ayuno y oración, culminan con la reaparición de la Luna naciente, por el oeste, al caer la tarde del próximo miércoles seis de julio, día de Mercurio.

Ahora que la Luna comienza un nuevo ciclo sinódico en este signo zodiacal, todas sus condiciones tienden a mostrarse más explícitamente y se abre una etapa de reacción emocional, que sobrepasa las respuestas racionales o pragmáticas ante los acontecimientos mundanos.

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Dos días después del Novilunio, Mercurio se alinea con el Sol. Es la conjunción superior de este pequeño planeta, el más cercano al Sol. Momento de máximo desarrollo de las energías mercurianas, cuando se halla en la plenitud de su circuito alrededor del Sol.

El planeta de las comunicaciones se hace invisible, al alinearse con la Tierra y el Sol, y cambia su ubicación en el cielo. Ahora Mercurio dejará de verse por el este como una estrella anunciadora de la aurora, para unirse a Venus, como estrella del atardecer, que aparece en el firmamento por el horizonte occidental, poco después del ocaso.

El cambio de apariencia de Mercurio lo transforma en su fase Epimeteica, facilitando los procesos mentales que, en lugar de prever y prevenir, asumen los hechos como ya dados e imponen una respuesta más reflexiva ante los estímulos externos. Permite entender las causas y justificación de los acontecimientos a posteriori.

Se trata del período más veloz de Mercurio, por tanto, de la fase más proclive al adelantamiento de respuestas, a una función más explorativa de la mente, de aprendizaje rápido y de conducta más natural y espontánea. Es cuando Mercurio se hace invisible (conjunción), pues se halla detrás del Sol.

Con esta conjunción Sol/Mercurio a 15 grados de Cáncer, alcanzamos el momento culminante del ciclo de Mercurio, iniciado en mayo pasado (con la conjunción inferior) y que terminará en septiembre, con la próxima conjunción. Es el tiempo más favorable para los procesos de intercambio y negociación, de diálogo y entendimiento.

Un día más tarde (el jueves 7) se produce la doble oposición de Mercurio y el Sol, desde Cáncer, con el planeta Plutón, el más pequeño y alejado de los que integran el sistema solar. Es el astro de las transformaciones, de los cambios más profundos, asociado con la muerte y el inframundo.

Este tiempo de oposición con Plutón, le da mucha fuerza a esa energía planetaria. Al combinarse con la noción de un nuevo ciclo (Luna Nueva) y de fase culminante de Mercurio (conjunción con Sol), es anuncio de un proceso de cambios significativos, que implican dejar atrás experiencias, que no volverán, y volcarse hacia adelante con nuevas posiciones y expectativas.

El punto sideral en que se produce la Luna Nueva de este mes coincide con la ubicación de Sirius, la más resplandeciente de las estrellas de nuestro firmamento, sólo superada en brillo por nuestros planetas Venus y Júpiter, y ocasionalmente por Marte y Mercurio. Sirius dobla en tamaño al Sol, siendo 20 veces más brillante que él.

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Esta enorme estrella ha tenido gran relevancia en las antiguas civilizaciones (la Pirámide de Giza, en Egipto, se alinea con ella), en la astronomía, el ocultismo y el esoterismo. Representa una fuente de luz y energía especial. No por casualidad los fundadores de la república federada norteamericana escogieron la fecha y hora de su declaratoria independentista, y colocaron esa suerte de sol brillante en la punta de la pirámide que aparece dibujada en el billete de la divisa estadounidense.

Al igual que los Estados Unidos en el siglo XVIII, en el norte de Suramérica, cuando comenzaba la segunda década del XIX, Venezuela se declaró república soberana e independiente cuando el Sol transitaba por ese sector zodiacal en que se halla Sirius.

No es casual que USA y Venezuela cumplan años de vida, cuando se produce el alineamiento de nuestro planeta con la Luna, el Sol y Sirius. Ambos países viven momentos políticos de alta intensidad, bien sea por la próxima elección presidencial (USA), como por el choque de poderes entre la Asamblea Nacional y los otros órganos del Estado, así como la tentativa de Referendum Revocatorio Presidencial.

El Retorno Solar nacional para los dos países, con Luna Nueva e influencia de Sirius, a lo que se adiciona la unión del Sol con Mercurio, y la oposición de ambos con Plutón, presagia momentos de mucha convulsión en los albores de los procesos catárticos y regeneradores que sobrellevan las dos naciones.

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