EL AÑO DESPIERTA EN CONFRONTACIÓN BAJO LA SANACIÓN DE UN PECULIAR PLENILUNIO EQUINOCCIAL

DOBLE PLEITO

El nuevo año astral amanece de una forma especial: el Rey SOL y la Madre LUNA se ubican en zonas opuestas.

ÉL en ARIES y ELLA en LIBRA. Cada una de nuestras dos luminarias en la puerta de entrada de su respectivo signo.

Se crea una Gran LUNA LLENA, enorme es su tamaño aparente porque pocas horas antes ella transita por el punto del PERIGEO, en su mayor cercanía mensual a la Tierra.Pero, además, ambos regentes de los dos dos signos, el aguerrido MARTE (Aries) y la hermosa VENUS (Libra) forman también entre ellos un ángulo agudo y filoso (90°), que los coloca en postura bélica. Ella, desde el etéreo portador de las aguas (Aquarius)  y Él, desde el terrenal y robusto bovino (Taurus).

Dos pleitos entre las antagónicas fuerzas representativas de lo masculino y lo femenino. La virilidad combativa de SOL y MARTE enfrentada a la sensual fascinación de la delicadeza femenina, personificada por la LUNA y VENUS.

Bajo esa esa polaridad duplicada amanece el nuevo año cósmico.

EQUINOCCIO CON LUNA LLENA

El SOL cruza el ecuador terrestre, a la misma hora en que la inmensa LUNA asciende por el horizonte oriental (a las 18:00 del miércoles 20 de marzo, en Venezuela, Bolivia, Chile, Paraguay, Rep. Dominicana, Puerto Rico, costa atlántica de USA).

El SOL comienza su viaje al norte desde el punto vernal (00° Aries), mientras la LUNA viene en vía contraria dirigiéndose al sur, colocada en posición antagónica (00° Libra).

Tres horas y cuarenticuatro minutos después de la entrada del SOL en Aries se produce la total llenura de la LUNA, momento en que se inicia su lenta y progresiva reducción de luz y presencia nocturna hasta el 5 de abril, cuando surja la primera lunación (Luna Nueva) del recién estrenado año astral.

EL QUIROMÁNTICO SANADOR

Lo más significativo de este PLENILUNIO EQUINOCCIAL es su coincidencia con la posición protagónica que asume el planetoide  QUIRÓN.Con una órbita extravagante, Quirón demora media centuria en recorrer la autopista zodiacal y recientemente ha iniciado una nueva vuelta a la rueda celeste, desde el mismo punto vernal en que ahora se halla el SOL equinoccial y con la LUNA en la acera de enfrente.

Es el astro homónimo de aquel Centauro herido que se dedicó a enseñar y a sanar, mediante la toma de consciencia de su propio sufrimiento.

HERMES MIRANDO Y ANDANDO AL PASADO

El planeta más veloz y el más próximo al Sol, el de la órbita más reducida, tiene ya dos semanas en contravía. Es MERCURIO, el mediador. El que nos obliga a mirar hacia atrás, y muchas veces a retomar experiencias del pasado.Con este astro retrogradando el Reino Unido, por ejemplo, debió pedir cacao a la Unión Europea y frenar su inminente salida de esa asociación de estados, postergando pasadas decisiones; así como el equipo merengue (Real Madrid), después del continuado fracaso de sus dos entrenadores sucesivos, también debió mirar haca atrás y acudir de nuevo a quien ya había dejado el equipo hace menos de un año, el exitoso Director Técnico Zidane.

Esas son claras muestras de cómo esta disposición del planeta de las comunicaciones nos estimula a re-visar, re-emprender y re-tomar experiencias anteriores que no estuvieron adecuadamente asimiladas y que requerían de una repetición para poder aprender lo que había quedado pendiente.

Este Equinoccio y este Plenilunio, que marcan el inicio del año cósmico, arranca con Mercurio Retrógrado como indicador, de que se trata de un año que exigirá volver la vista atrás y prepararse a lo que está por venir.

LO NUNCA VISTOCada 19 años tenemos un Plenilunio Equinoccial como éste (1905, 1924, 1943, 1962, 1981 y 2000). Pero…

…Ninguno de los anteriores 6 plenilunios equinocciales del siglo pasado ocurrió como éste, con Marte y Venus en pugna; ninguno se produjo en simultánea con Mercurio Rx; tan sólo un par de veces (22 de marzo de 1970 y 23 de marzo de 1921) se le asemeja por la cercanía de Quirón, aunque en ninguna de esas ocasiones estuvo tan pegado del Sol, como ahora; y sólo un par de veces (1905 y 1921) coincidió con el fenómeno de una Super Luna, como la que ahora nos alumbra y deslumbra.

LA HORA DE LA CONVERSIÓN

La noche del miércoles 20 nos regala el amanecer del año cósmico más excéntrico y especial que hayamos podido imaginar: es un tiempo difícil, tiempo de rivalidades, desafíos y combates, tiempo de dolor y sufrimiento; pero, es también el tiempo de la curación, el tiempo de convertir  el pesar en alivio, la aflicción en esperanza, el temor en paz interior, a través de la consciencia y la fuerza mágica, misteriosa y alquímica que nos transmite la refulgencia de este Equinoccio Plenilunar, que además -y sobre todo- es Quiromántico.

 

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