PERRO ENAMORADO Y ECLIPSADO

En la tarde del jueves 15 de febrero la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, en casi perfecta alineación, con Mercurio muy cerca, como testigo excepcional.

Es el primero de los tres eclipses parciales de Sol que nos regala el cielo en 2018.

Coincide con la segunda Luna Nueva después del Solsticio de Invierno (en el norte), fenómeno que marca para la astrología china, el nuevo año, esta vez, dedicado al Perro (como signo zodiacal).

La razón de que esa condición astronómica indique la celebración del Año Nuevo para los chinos, reside en que esta segunda lunación post-solsticio señala el comienzo de la declinación de la estación invernal en el norte; por tanto, anuncia la próxima llegada de la Primavera.

El día anterior (14 de febrero), se celebra en la cultura occidental cristiana, el Día de San Valentín, supuesto sacerdote mártir de la antigua Roma, que en esos días pre-primaverales casaba a las jóvenes parejas contraviniendo las órdenes del Emperador Romano (1).

Se conjugan así, en un todo, la Luna Nueva, El Año Nuevo chino (Perro), el día del Amor y el Eclipse de Sol, como anunciación de la próxima primavera.

ECLIPSE PARCIAL DE SOL

A las 16:52 (hora de Venezuela) del jueves 15 de febrero ocurre el Eclipse Parcial de Sol.

Sol y Luna se encuentran en el grado 27 del signo de Acuario. Ambos astros en conjunción con Mercurio, que transita por el grado 26 del mismo signo.

Todo el proceso de eclipsamiento solar tiene una duración de 3 horas y 52 minutos, comenzando a las 14:54 y concluyendo a las 18:46.

El máximo oscurecimiento del Sol afecta al punto geográfico ubicado a 71° de latitud Sur y casi de longitud Este. Podrá ser visto en el Cono Sur de Suramérica (sur de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay) y en la Antártida.

Es el Eclipse Parcial 17 de un total de 31, que integran junto con otros 40 eclipses anulares más, la totalidad de los 71 eclipses solares pertenecientes a la serie de Saros 150, que se inició el 24 de agosto de 1729 y concluirá el 29 de septiembre de 2991 (a lo largo de 1262 años).

Este Eclipse Parcial de Sol afecta la misma zona zodiacal (27° Acuario) que los ocurridos el 16 de febrero de 1999 y de 1980.

EL STELLIUM ECLIPSAL

Una enorme concentración planetaria acompaña a este Eclipse. Desde las 09:35 del jueves 15 hasta las 11:07 del sábado 17 (49 horas y 32 minutos) un total de cinco astros ocupan un reducido espacio de 20° de la circunferencia sideral; es decir, en el 6% del espacio disponible se aglomera el 50% de los astros.

Para el momento del Eclipse, Mercurio, Luna, Sol, Venus y Neptuno se concentran entre el grado 26 de Acuario y el grado 13 de Piscis. Se produce así un desbalance de fuerzas, pues se mezclan las condiciones energéticas de todos estos astros en un área muy reducida del zodíaco, en una suerte de mega conjunción, conocida como STELLIUM.

La referida concentración planetaria le otorga al ECLIPSE PARCIAL DE SOL un carácter especial, pues al símbolo de erupción volcánica que reviste la alteración de la energía solar que supone todo oscurecimiento de una parte del Sol, por la interferencia de la Luna, se le suma esta vez, el influjo del carácter ambivalente mercuriano, el afán conciliador de Venus y la confusión de Neptuno, vinculada con los procesos transformadores de Acuario. creando entonces una suerte de onda impulsora de cambios en la esfera social.

INTERPRETANDO EL LADRIDO

Se inicia un nuevo Año Chino. El PERRO, con su don de la amistad y lealtad, se hace presente para guiar a la humanidad en su proceso de adaptación a los cambios.

Desde el jueves 15, comienza otra historia. Desde el Sur se expande la onda de inestabilidad que alcanzará su punto de ebullición con la Luna Llena del 29 de abril.

Para mediados de julio, cuando  el siguiente Eclipse Parcial de Sol (12 de julio) ocurra bajo el poder aniquilador de Plutón, el proceso de transformación impulsado mostrará sus controvertidos frutos.

El ladrido del Perro enamorado, ahora eclipsado, es la señal que nos alerta sobre la onda que atravesamos en este período de desajustes, rupturas, terminaciones y desenlaces.

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(1) — La fiesta de San Valentín proviene del siglo VI (498) cuando fue incorporado al santoral católico, y luego eliminado en 1969, por el Concilio Vaticano II. Eran fiestas que sustituían a las lupercales paganas de la antigüedad. Celebraciones asociadas con la cercanía de la primavera, en que se efectuaban rituales al florecer de la sexualidad en los jóvenes, a semejanza de lo que ocurre con las otras especies animales.

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QUÉ LUNA TAN LUNA! SUPER LUNA, AZUL, ROJA Y ECLIPSADA

UN PLENILUNIO SUPER ESPECIAL

El miércoles 31 de enero se produce un fenómeno muy peculiar: nuestro satélite adquiere una dimensión superior, ya que reúne varias condiciones que la hace romper con los patrones convencionales de lo que cada 29 días y medio sucede cuando se opone al Sol y muestra la totalidad de su cara visible al planeta Tierra: un PLENILUNIO.

He aquí las tres características más llamativas de esta Luna Llena:

  • SUPER LUNA. Tan sólo 27 horas y 32 minutos antes de llenarse completamente de luz la esfera lunar, nuestro satélite ha pasado por el punto más cercano a la Tierra, a tan sólo 358.998 kms. de su superficie. Por tanto, para el momento del Plenilunio la Luna se halla a 363.396 kms., unos 20.000 kms. más cerca de lo que es su distancia promedio de la Tierra (382.000 kms.).  Por eso, se ve más grande y brillante que lo habitual. Sin embargo, no llegará a apreciarse tan grande como la precedente (01-01-2018), pues ésta estuvo todavía más cerca de nosotros, a tan sólo 357.255 Kms., es decir, la de ahora está 6.141 kms. más lejos que la del primer día del año.
  • COMPARACIÓN DE LAS TRES ÚLTIMAS SUPERLUNAS                                            DIC 2017 / ENERO 2018
    PLENILUNIO FECHA/HORA PERIGEO FECHA/HORA DIFERENCIA TIEMPO DISTANCIA TIERRA ORDEN CERCANÍA
    03 DIC 2017   11:48 04 DIC 2017  04:42       357.497 kms.  (-) 16h / 54m 360.247 kms. 2
    01 ENE 2018   22:25 01 ENE 2018 18:03            356.566 kms. (+) 04h / 22m 357.255 Kms. 1
    31 ENE 2018   09:28 30 ENE 2018 05:56      358.998 kms. (+) 27h / 32m 363.396 kms. 3

    Como se desprende del cuadro anterior, aún cuando el actual Plenilunio es considerado técnicamente una Super Luna, pues su distancia de la Tierra es menor de 367.000 kms. y ocurre a menos de 36 horas del Perigeo, no llega a tener la apariencia tan voluminosa como las dos anteriores (1 de enero y 3 de diciembre).

  • LUNA AZUL. Estamos ante una circunstancia poco común: la presencia de dos plenilunios en un mismo mes calendario. No ocurría algo de esta naturaleza desde el 31 de julio de 2015. Suele presentarse cada 2.5  – 3 años aproximadamente, en meses de 31 días. En esta oportunidad, por suceder el último día de enero y que febrero no tiene sino 28 días, el próximo mes de marzo volverá a darse la misma circunstancia. Este año tenemos dos Lunas Azules consecutivas; evento más raro aún, que no había ocurrido en el presente siglo, ya que la última vez se presentó en los meses de enero y marzo de 1999 (hace 19 años).

 

El término Luna Azul, no tiene nada que ver con el color aparente de esta Luna, ni con los fenómenos físicos de su ubicación con respecto a la Tierra, sino con la traducción del inglés (Blue Moon). El término “blue” (blwe) es una especie de  abreviación de belewe (ahora betray), que en inglés antiguo quería decir traidor. Se le daba así una connotación de traidora a la Luna, por colarse por una segunda vez en el transcurso del mismo mes, cuando en realidad la verdadera traición era la utilización de un calendario no lunar (gregoriano), que posibilitaba que eso pasara, hecho por demás contradictorio; ya que la denominación mes en castellano, proviene del latín “mensis” derivado a su vez del griego “mene” que significaba Luna; al igual que en inglés, la palabra month se deriva de moon (luna), e incluso en rumano la palabra luna se traduce al castellano como mes. Por tanto, se consideraba contrario a la lógica y a la costumbre que un mismo mes hubieran dos lunas; así, a la segunda de ellas era considerada una especie de traición al sentido común.

ÚLTIMAS 9 LUNAS AZULES

FECHA         HORA POSICIÓN ZODIACAL
31-1-1999 12:08 11° LEO 20’
31-3-1999 18:50 10° LIBRA 46’
30-11-2001 16:50 08° GÉMINIS 43’
31-07-2004 14:06 08° ACUARIO 51’
31-12-2009 15:14 10° CÁNCER 15’
31-08-2012 09:59 08° PISCIS 34’
31-07-2015 06:44 07° ACUARIO 56’
31-01-2018 09:28 11° LEO 37’
31-03-2018 08:38 10° LIBRA 45’
  • LUNA ROJA o de SANGRE = ECLIPSE TOTAL DE LUNA. Apenas dos minutos después de su plenitud, nuestro satélite queda en el punto central de la sombra emitida por la Tierra, al estar ésta atravesada en la línea de fuego que forman el Sol de un lado y la Luna en el extremo opuesto. Se produce así un Eclipse Total de Luna. Cuando se recupera la visibilidad de la Luna, las condiciones de nuestra atmósfera posibilitan la percepción de un color rojizo sobre su imagen. Por eso, se le otorga a los eclipses totales de luna el apelativo de Luna de Sangre o Luna Roja.

EL ECLIPSE TOTAL DE LUNA

A las 09:30 del miércoles 31 de enero (hora de Venezuela) la Luna estará totalmente oculta. Fenómeno que no podrá apreciarse en Suramérica, por impedirlo la luz diurna, sino en la noche de ese mismo día, en las regiones de Asia, el Pacífico y Australia, donde para ese momento ya será de noche ; y en horas previas al amanecer, en la región occidental de Norteamérica.  Todo el proceso de ocultamiento lunar tendrá una duración 3 horas y 23 minutos, de los cuales sólo será Total durante una hora y 16 minutos (entre las 07:48 y las 11:12, en Venezuela).

La zona del cielo en donde se hará el alineamiento SOL – TIERRA – LUNA es el eje Acuario/Leo, cuando la Luna esté pasando por los 11° 38′ de Leo. El único eclipse previo de Luna (en los últimos 318 años) ubicado en esa misma longitud zodiacal (11° Leo) ocurrió hace 19 años, el 31 de enero de 1999; aunque el de ese momento no fue Total, sino de Penumbra, ni tampoco se presentó como Super Luna, ya que el Plenilunio se produjo cuando la Luna se hallaba a 382.717 kms.; por tanto, dentro de su distancia promedio con respecto a  nuestro planeta. Aquel Eclipse sí se asemejaba al actual en lo que corresponde a la cualidad “Azul-traición” de la Luna.

EL CICLO DE LOS DOS ECLIPSES EN VENEZUELA: 19 AÑOS

El período transcurrido entre dos eclipses lunares ubicados en el mismo punto zodiacal nos indica la coincidencia entre el número de vueltas que han debido dar, tanto la Luna como la Tierra, para volverse a colocar en idénticas condiciones de alineamiento con el Sol.

La Luna tiene que dar 254 vueltas en torno a la Tierra, y ésta hacerlo 19 veces alrededor del Sol, mientras gira 6.940 veces sobre su propio eje, para que nuestras dos luminarias retornen a los mismos puntos y restablezcan las mismas relaciones entre los tres astros. Son 470 alineamientos entre los tres, de los cuales 235 en forma de Plenilunio.

En el plano terrenal podemos hablar de un período de 235 lunas, las que marcan toda una cualidad de la energía, desde su surgimiento hasta su ocaso, en las que hasta las condiciones climáticas y las fechas mantienen similares características.

Hace 19 años, cuando llegaba a su fin el mes de enero de 1999, a tan sólo 48 horas del ascenso de Hugo Chávez como Presidente Constitucional de Venezuela, se produjo -como ahora- un Eclipse (Penumbra) de Luna, que marcó el inicio de un nuevo ciclo político.

No se trataba de cualquier Eclipse de Luna, ni de cualquier alineamiento de nuestras luminarias, éste era extraordinario. Era también una Luna Azul que se alineaba con la Tierra, el Sol y Urano (el planeta de la Revolución, de los cambios drásticos) en la parte más elevada del cielo.

Un gran Triángulo de Tensión, o Cuadratura en T, dominaba el cielo, integrado por la oposición entre Marte y Saturno (conflicto con el poder) y la cuadratura de cada uno de ellos con Neptuno, que es el que le da un toque de ilusión, idealismo y locura a ese enfrentamiento con la imagen del poder. A esa hora del Eclipse, ascendía por el horizonte, el signo de Tauro, otorgándole un carácter estabilizador, fuerte, resistente y persistente; bajo el dominio de Venus en Piscis, con su toque encantador y seductor. He allí el contenido potencial del ciclo que se iniciaba.

Transcurridas las 235 lunas correspondientes, llegamos al momento presente: otro Eclipse de Luna Azul, a los mismos 11° de Leo, pero ahora como Super Luna Roja (Total). Es decir, con una intensidad superior. El ciclo llega a su fin y se transita hacia una dimensión superior.

La Luna eclipsada se alinea también con Venus, además de la Tierra y el Sol, dándole a este momento una cualidad afectiva, seductora y sensual, que se sublima en consideraciones utópicas y de pensamiento abstracto. El ejercicio del poder (Saturno) se identifica con la fuerza oculta y escabrosa (en conjunción con la Luna Negra), mientras el mediador (Mercurio) se pierde en su salto de Capricornio a Acuario, sin lograr definiciones claras ni términos precisos. Incertidumbre y oscuridad en la lucha agónica del ciclo que termina y del angustioso despertar a la consciencia de un nuevo ciclo.

Al momento del oscurecimiento de la Luna emerge por el horizonte el planetoide Quirón, erigiéndose como el ductor de esta hora. El centauro sanador, llamado a curar con dolor las heridas, extirpando lo dañado y purificando el organismo. Lo hace desde la confusión submarina de los Peces, guiados por la batuta idealista, evasiva y engañosa de Neptuno, recluido en las profundidades de su alienada psique.

COMPARACIÓN ECLIPSES DE LUNA A 11° LEO

FECHA HORA TIPO CUALIDAD PLANETA GUÍA SIGNO       ASC. DISTANCIA TIERRA
31-1-99 12:18 Penumbra LunaAzul URANO Tauro 382.717 kms.
31-1-18 09:30 Total SuperLuna           LunaAzul               LunaRoja QUIRÓN Piscis 363.396 kms.

Por su cercanía a la Tierra y su condición de cubrir totalmente a la Luna, el presente Eclipse contiene mayor potencia transformadora que el que se presentó con el inicio de la Revolución Bolivariana. En aquel entonces estábamos en el albor de un nuevo gobierno, ahora estamos en las postrimerías de un accidentado gobierno, que ha requerido de un Acuerdo con los factores de oposición y la ayuda internacional para transitar hacia una nueva elección presidencial

Así como el Eclipse del 31-1-1999 abrió las puertas del optimismo a una época impregnada de transformaciones en lo social, político y económico, el de este 31-1-2018 nos anuncia el tormentoso camino por recorrer, para superar el clima de frustración e incertidumbre que acompaña a todo aquello que fenece.

LOS MÁS AFECTADOS

La simbología de un Eclipse Lunar implica la suspensión del flujo de energía lumínica que emite nuestro satélite a la Tierra. Ello provoca una alteración de la energía. Por tratarse de la Luna, que se asocia con lo femenino, lo misterioso, lo emocional y lo nutritivo, podemos inferir que los principales cambios se presentan en el plano emocional, lo que conlleva a una modificación sustancial del comportamiento que incide en diversas áreas.

Todos los habitantes del orbe se verán afectados por este fenómeno, pero, con más intensidad en aquellos territorios en que tal condición lunar se presenta en horas nocturnas, por cuanto son sus habitantes los que percibirán de manera directa esa suspensión de las vibraciones energéticas.

Por encontrarse la Luna en el signo de Leo, aquellos individuos nacidos en la fecha en que el Sol transitaba por allí, son los que de forma directa serán más afectados. También quienes tengan el Ascendente, o algún otro astro o punto astrológico en esa área, recibirán el impacto del Eclipse.

Los nacidos alrededor del 3 de agosto son los más afectados, por su posición solar de nacimiento; pero, también los del 31 de enero-1 febrero porque la Luna estará en el punto opuesto; en menor medida también podrán verse afectados los que nacieron con el Sol a 11° de Tauro o a 11° de Escorpio (los dos puntos medios de la oposición Sol/Luna) ; esto es, los que nacieron alrededor del 1 de mayo y del 3 de noviembre.

 

 

EL PRIMER NOVILUNIO

El martes 16 de enero se produce el primer Novilunio del año 2018. Las condiciones astrales de ese momento representan el cúmulo de energía cósmica que se desplegará a lo largo de todo el período.

A poco menos de dos horas para que concluya el día se juntan el Sol y la Luna, en el mismo punto zodiacal (26° de Capricornio), comenzando así una nueva relación entre nuestras dos luminarias.

Este nuevo Ciclo Sinódico Lunar es sumamente importante, ya que alcanzará su máximo desarrollo dos semanas más tarde, cuando la Luna en plenitud se ocultará al pasar por la sombra que emite nuestro planeta, provocando el primer Eclipse Total de Luna de este año y la segunda Luna Llena del mismo mes, fenómeno que recibe el nombre de Luna Azul (Blue Moon).

Este mismo Ciclo Lunar terminará un mes más tarde, el jueves 15 de febrero, cuando se vuelvan a unir nuestros dos faros celestiales, provocando esta vez un Eclipse Parcial de Sol. Esa es la oportunidad en que la cultura oriental celebra el inicio de la declinación de la estación invernal y determina el comienzo de un nuevo año: El Año Chino del Perro de Tierra.

LOS PROCESOS DE MUERTE

El mapa astrológico de este Primer Novilunio nos ofrece pistas acerca de las experiencias terrenales que se desplegarán a lo largo de todo el año. Una concentración del 40% de de los astros en la cuadragésima parte de la esfera zodiacal: PlutónSolLunaVenus, todos ellos ubicados en una longitud de apenas : entre los 19° y 28° de Capricornio. El planeta Urano sobre la cúspide de la Casa octava, y en ángulo de 150° con Marte, en Escorpio.

La posición de Plutón junto a Sol, Luna y Venus; la casa octava y Escorpio representan una energía asociada con la Muerte, la transformación y el renacimiento, que marcan este nuevo ciclo lunar que se expresará con dos eclipses (de Luna y de Sol) que también se relacionan con cambios drásticos.

2018: UN AÑO DE GRANDES CAMBIOS

El mapa astral de este primer Novilunio nos anuncia que las condiciones generales de este año Dos Mil Dieciocho  conlleva situaciones y experiencias relacionadas con procesos colectivos de transformación.

 

FASE TERMINAL

EL AMOR, LA MUERTE Y EL TIEMPO.

Cuando el Sol se sumerja por el horizonte occidental, en la tarde del lunes 8, desde lo más alto del cielo podrá observase a la LUNA con media cara iluminada, precisamente aquella que mira hacia occidente. Habrá comenzado entonces la ÚLTIMA FASE de su ciclo sinódico.

A las 18 horas y 26 minutos de ese día es el momento exacto del primer CUARTO MENGUANTE de este 2018, cuando la LUNA forma un ángulo exacto de 9con el SOL. Con ella comienza la noción de término, acabamiento, disolución, final y muerte. Durante OCHO días y CUATRO horas (menos 8 minutos), la LUNA irá disminuyendo su tamaño, luminosidad y presencia nocturna hasta desaparecer completamente de la bóveda celeste.

Se trata de un MENGUANTE especial: La LUNA desde Libra, símbolo del Otoño (la vida que va acabando) no sólo crea un ángulo crítico con el Sol, sino que lo hace también con los dos planetas que lo escoltan: Venus y Plutón.

En la noche del martes 16 (22:18), LUNA y SOL ocuparán la misma posición sideral: 26° (2+6=8) 54′ (5+4=9).

Ese lapso: entre el lunes 8 en la tarde y el martes 16 en la noche: un poco más de OCHO días será el tiempo adecuado para las finalizaciones. En ese período ocurre, adicionalmente, una GRAN CONJUNCIÓN de TRES ASTROS: SOL/VENUS/PLUTÓN, el martes Nueve de enero, entre las 04:03 y las 05:31 de la madrugada.

Desde el viernes 12, a las 18:30 hasta el martes 16 a las 22:18 (4 días, 3 horas y 48 minutos), la Luna Menguante estará en su etapa BALSÁMICA, en la que propicia los procesos sanadores, de duelo o consciencia de pérdida, que implica toda muerte o terminación.Se inicia esa sub-fase de purificación, cuando nuestro satélite esté transitando por los 08° de Sagitario.

EL OCHO Y EL NUEVE

Nótese cómo se repiten en el deambular de la LUNA de esta semana los números OCHO y NUEVE.

AÑO 18: último número OCHO y que sumado da NUEVE.

DÍA 8: del mes 1, que sumado también da NUEVE. 

HORA 18: último número OCHO y que sumado da NUEVE.

A los OCHO días termina el CUARTO MENGUANTE, para iniciar la LUNA NUEVA.

El CUARTO MENGUANTE se produce con la LUNA a 18° de Libra y el SOL a 18° de Capricornio.

La LUNA BALSÁMICA se inicia de los 08° de Sagitario (el signo número 9 del zodíaco).

La LUNA NUEVA ocurre a 26° (2+6=8) y 54′ (5+4=9) de Capricornio.

El Número OCHO, en astrología corresponde al signo de ESCORPIO, que se asocia con cambios profundos, los procesos de transformación, el mundo oculto y la muerte.

El planeta regente de Escorpio es PLUTÓN. Ese astro, asociado con el dios del mismo nombre, es identificado con lo que termina, las rupturas de fondo, el punto final, la muerte.

La casa VIII, en el mapa natal astrológico, se relaciona con lo que se acaba, las pérdidas, las transformaciones personales, la intensidad emocional, la sexualidad y la muerte.

El Número NUEVE: es el último de las cifras simples, que se asocia con la plenitud y el fin de un ciclo: es decir, con lo que se acaba, termina o muere, para renacer o reiniciar una nueva etapa de vida. Se le asocia con lo circular, donde algo empieza y termina al mismo tiempo, el ciclo completo…

 

 

El DIECIOCHO (1+8=9) es el número que le corresponde a la LUNA en las cartas del Tarot.

Este año 2018 es un año muy LUNAR, pues comenzó con una SUPER LUNA, el 01-01-18, y seguirá con dos Lunas Azules consecutivas, y dos Eclipses Totales de Luna.

LA TRIPLE CONJUNCIÓN DEL NUEVE

El MARTES NUEVE se presenta en el cielo el evento astral más significativo de esta semana Menguante: la conjunción de tres astros en CAPRICORNIO.

VENUS alcanza al SOL y se fusiona con él. Punto de máximo desarrollo del ciclo de VENUS, iniciado el pasado 25 de marzo, hace 9 meses (41 semanas o 290 días). En estos días, esa brillante estrella que nos anunciaba la salida del Sol, deja de verse, para cambiar de posición en el cielo y convertirse tiempo después en la que anuncie la llegada de la noche. Es el planeta más cercano a la Tierra. Una hora después de esa unión con el SOL, se junta con PLUTÓN, el más pequeño y alejado de los planetas, formando un TRÍO de extraordinaria fuerza a 19° de Capricornio.

La triple conjunción del martes 9 nos conecta con tres personajes que forman parte de la existencia terrenal: el Amor, representado en VENUS; la Muerte, representada por PLUTÓN; y el Tiempo, esa dimensión en que transcurre una vida, que surgió del Amor y concluye con la Muerte.

El Tiempo, lo que va del nacimiento a la muerte, se relaciona con la época del año en que el Sol transita por el signo de Capricornio; período que comienza con el Solsticio de Capricornio y en el que se contabilizan los años (Calendario Gregoriano). Es el período en que suele haber mayor consciencia de la duración, esto es, de la dimensión temporal.

En suma, esta semana en que va feneciendo el ciclo lunar y que Plutón, el astro que consume con su fuego infernal lo que debe cesar, para transformarlo en nueva vida, se junta -desde la borrascosa cumbre capricorniana- con la conjunción del Sol creador y la fuerza engendradora del Amor (Venus).

Todos los signos de esta semana señalan que entramos en la Fase Terminal de un ciclo que llega a su final, impregnado de sentimientos. No es de extrañar que un personaje de la vida real concluya en estos días su periplo vital, provocando consternación y dolor en el Alma Colectiva, como expresión concreta de las actuales manifestaciones astrales.

La Muerte del Tiempo del Amor. El Amor del Tiempo de la Muerte. El Tiempo de la Muerte del Amor. El orden de los factores no altera el producto.

 

 

AÑO NUEVO PLENILUNAR CON SAL Y PIMIENTA

EXTRAORDINARIA  SUPER LUNA DE LA PRIMERA NOCHE DE 2018

 

El nuevo año se inicia con una LUNA LLENA. Ya ese acontecimiento habla por sí sólo.

Toda Luna Llena implica la formación de un alineamiento astral, en este caso de nuestro planeta con sus dos luminarias ubicadas en los extremos, el Sol de un lado y la Luna del otro, con la Tierra en el centro, recibiendo el impacto de ambos cuerpos celestes.

Aunque el tamaño del Sol es 40 veces superior al de la Luna, la cercanía de ésta con la Tierra en similar proporción (40 veces más cerca) produce el efecto de que ambos astros sean percibidos como si tuviesen idéntico tamaño.

Lo mismo ocurre con su influjo sobre nosotros. Aunque el Sol -por su dimensión y características- es mucho más poderoso en sus efectos sobre la Tierra que la Luna, la proximidad de ésta -a unos 385.000 kms. promedio-, hace que su influencia sobre nuestro planeta y sus habitantes sea considerable.

La mayor fuerza de la LUNA sobre el planeta se manifiesta cuando ella se opone al Sol, que se expresa a través de la completa iluminación de su cara que mira hacia la Tierra y se mantiene presente durante toda una noche, cada 29. 5 dias.  Es decir, cuando se produce la denominada LUNA LLENA o Plenilunio.

ESO ES LO QUE OCURRE ESTA PRIMERA NOCHE DE 2018

De la misma forma que hace 19 años, casi a la misma hora (apenas 26 minutos antes) se produce un PLENILUNIO similar, ya que las posiciones de Sol y Luna son prácticamente iguales (apenas una variación de 23 minutos de longitud).

SIMILITUD DE PLENILUNIOS DEL PRIMERO DE ENERO 1999 y 2018

FECHA HORA POSICIÓN SOL POSICIÓN LUNA
01-01-1999 22:51 11° Capricorn 15’ 11° Cáncer 15’
01-01-2018 22:25 11° Capricorn 36’ 11° Cáncer 36’

DISTANCIA LUNAR

Otro factor que incide en la mayor o menor influencia lunar, además de su completa iluminación, es la distancia que la separa de la Tierra. Dado que el recorrido lunar mensual por la rueda zodiacal en 27.3 días, no es circular sino elíptico; es decir, no mantiene la misma distancia de la Tierra (que no está en el centro) , sino que varía cada mes al describir una especie de esfera alargada, en el que ella pasará por un punto más próximo y a las dos semanas por el otro, más alejado. Esos dos puntos son conocidos como el Perigeo y el Apogeo de la Luna, respectivamente.

Debido al constante movimiento de la Tierra, la Luna, el Sol, y de todo el Cosmos, el Perigeo y Apogeo lunar varía constantemente, como varía constantemente la distancia que nos separa de nuestro satélite. Aproximadamente cada 6-7 meses nuestra Luna llega a los puntos más próximos a la Tierra en un año; pero sólo uno de ellos coincide en los días cercanos a la Luna Llena.

Cuando se produce la coincidencia entre Perigeo y Plenilunio, una vez cada 14 meses aproximadamente, se crea la ilusión de haber aumentado el tamaño lunar. Tal fenómeno hace que a esa específica Luna Llena se le denomine también como: Super Luna.

Con el paso de los años también fluctúa la distancia entre Luna y Tierra, por eso hay ciertas fechas en que se produce las más cortas distancias, que se traducen en las más grandes Super Lunas.

DIFERENCIA ENTRE PLENILUNIOS DEL PRIMERO DE ENERO 1999 y 2018

La diferencia esencial entre los plenilunios de 1999 y 2018  es que la LUNA LLENA de ahora (2018) se ve mucho más grande que la de hace 19 años (1999), porque ahora está mucho más cerca de la Tierra (una distancia 15.595 Kms. más corta).

Se trata de una auténtica SUPER LUNA (Luna Llena en Perigeo) que pasará a 357.255 kms de nuestro planeta.

FECHA HORA DISTANCIA DE TIERRA
01-01-1999 22:51 372.850 Kms.
01-01-2018 22:25 357.255 Kms. (15.595 kms más cerca)

El paso por el Perigeo en 1999 fue 56 horas y 56 minutos antes del Plenilunio, cuando aquel Perigeo se hallaba a 363.785 Kms. de la Tierra; mientras que ahora el paso por el Perigeo es sólo 4 horas y 22 minutos antes, y nuestro satélite se halla a sólo 356.566 kms. de la superficie terrestre.

LA LUNA MÁS GRANDE DE LOS PRÓXIMOS 17 AÑOS

Si las condiciones atmosféricas lo permiten, al caer la tarde del primer día del año se podrá ver ascendiendo por el este la más grande de las Super Lunas que podrá ser observada y sentida en los años por venir.  Sólo será superada en cercanía por la que ocurrirá el 25 de noviembre de 2034.

El momento en que se produce el paso de la LUNA por el Perigeo (punto más cercano) coincide con su aparición en el cielo (18:03). Al presentarse por el horizonte su tamaño aparente es superior al que ella está mostrando cuando sigue su ascenso hacia el zenit, en el transcurso de la noche. Por esa razón, en esta parte del mundo se verá más grande todavía.

DIFERENCIA EN DISTANCIA ENTRE PLENILUNIOS 2018 y 2034

FECHA DISTANCIA LUNA / TIERRA
01-01-2018 356.566 kms.
25-11-2034 356.448 Kms. ( apenas 118 kms. más cerca)

LAS DIFERENCIAS ESENCIALES

Las similitudes energéticas y simbólicas de una Luna Llena inaugural de los años 2018 y 1999, pasan por el filtro de lo que podríamos denominar las diferencias esenciales entre ambos momentos históricos.

  1. La enorme influencia lunar de un PLENILUNIO inaugural esta vez es reforzada y potenciada por tratarse de una SUPER LUNA. La diferencia de más de 15.000 kms entre una y otra Luna, le da más poder a ésta de 2018 sobre la de 1999, ya que estará un 56% más cerca de la Tierra en relación con las respectivas distancias y la del promedio anual y, además, generará las más altas mareas de este año.
  2. 2018 es un año marcado por la fuerza violenta y agresiva de MARTE. No sólo porque durante dos meses se mantendrá retrogradando (al igual que en 1999), sino que acompañará al Plenilunio y Eclipse Total del 27 de julio en su punto más cercano a la Tierra, desde 2003.
  3. El mapa astral de la Medianoche del 31 de diciembre, momentum del inicio del año 2018, el planeta MARTE transita por los 14° de Escorpio, en conjunción con Urano natal de Venezuela y cercano a Júpiter (17° Escorpio), con el que estará en conjunción exacta cinco días más tarde (6-1-18).
  4. En el mismo mapa del cielo del primer día del año destaca la oposición entre LUNA y SATURNO, como una expresión de la confrontación entre las fuerzas irracionales de la emoción (Luna) y el ejercicio de dominación y control, típico de Saturno.
  5. También el primer Novilunio del año (17-1-18) es otra forma de apreciar la energía que se desplegará en los siguientes doce meses. Esta vez coincidirá con el retorno de MARTE a su posición original (24° Escorpio) y muy próximo al Ascendente del país (26° Escorpio).
  6. La reciente llegada de SATURNO al signo de Capricornio, le otorga también un carácter especial al año. Comienza un nuevo ciclo del planeta que se expresa en el manejo de los asuntos del Poder político. Cambios significativos en las estructuras de gobierno. No es casual que en seis país latinoamericanos: Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Paraguay y Venezuela esté prevista la realización de elecciones presidenciales; así como en Rusia, Finlandia, la República Checa o de elecciones generales, como en Italia.

EN CONCLUSIÓN: INICIA EL AÑO CON UN FENÓMENO EXTRAORDINARIO

Si la noche del primer día del año 2018 se inicia con LUNA LLENA,

Si la LUNA LLENA ejerce un influjo superior sobre nuestro planeta,

Si esa LUNA LLENA es similar a la ocurrida hace 19 años,

Si ambas son las primeras de un total de 13 plenilunios de sus respectivos años, en lugar de doce,

Si la LUNA LLENA del primero de enero de 1999 apareció como signo luminoso de una nueva era para Venezuela y Suramérica, cuando un mes después se iniciaría la Revolución Bolivariana con el ascenso al poder de Hugo Chávez,

Si ambas Lunas se llenan al transitar por los 12° Cáncer,

Si Venezuela nació como nación soberana e independiente, el 5 de julio de 1811, cuando el Sol transitaba por los 12° de Cáncer

Podemos concluir que hay una simbología lunar semejante entre este 2018 y 1999, al que hay que agregar el inusual protagonismo de MARTE y SATURNO, que son como la sal y la pimienta que le proporcionan al año un gusto especial, único y diferente a todo lo anteriormente vivido y su mayor cercanía a la Tierra en este año.

EL TOQUE NUMEROLÓGICO

  • 1810 y 1999:  La fuerza del UNO: el nacimiento de la Nueva República.

Bajo el PLENILUNIO y Eclipse Lunar del Jueves Santo del 19 de abril de 1810 se produjo la rebelión del Cabildo de Caracas, que exigió y obtuvo la renuncia del Capitán General Emparan, lo cual se ha considerado como el inicio de la gesta emancipadora de Venezuela frente al Reino de España. Ese era un año numerológicamente UNO. Corresponde a la fuerza del arranque e iniciativa, al impulso del nacimiento.

El PLENILUNIO del primero de enero de 1999 antecedió a la toma de posesión del nuevo Presidente de Venezuela, quien el mismo día de su ascenso al Poder, en Consejo de Ministros, firmó el decreto convocando a una Asamblea Nacional Constituyente, que redactó la nueva constitución (República Bolivariana de Venezuela),  la cual fue aprobada diez meses más tarde, poco antes de concluir ese mismo año: 1999. También fue un año UNO de iniciaciones: con la promulgación de la  nueva Constitución (20-12-1999) arrancaba la Revolución Bolivariana.

  • 1811 y 2018:  La fuerza del ONCE: parto doloroso y deslinde.

Bajo el PLENILUNIO y Eclipse Lunar del 10 de marzo de 1811 comenzaba sus deliberaciones el primer Congreso de Venezuela (y de toda América Latina), que se había instalado en Caracas una semana antes, y que luego declararía su Independencia de España, en la tarde del 5 de julio de 1811, también una noche de PLENILUNIO. Fue un año numerológicamente ONCE, un número maestro que representa experiencias cruciales, de traumas y definiciones. El número ONCE puede reducirse a una sola cifra: el DOS, que representa también la dualidad, la confrontación entre dos fuerzas o polos de poder.

El año 2018, que se inicia bajo otro PLENILUNIO, también se identifica con la energía numérica del ONCE, por lo que es de esperar que se manifiesten situaciones de gran enseñanza y crecimiento espiritual, pero que requieren del padecimiento de situaciones conflictivas y de mucha confrontación, asociadas también con el carácter DOS, de ese número.

En síntesis, podemos observar el enorme poder del PLENILUNIO y de las energías asociadas con los números UNO, ONCE (doble UNO) y DOS (1+1=2). Así como el año 1810 precedió a la independencia declarada en 1811, en que comenzó la definitiva guerra independentista. El año 1999 es el antecedente inmediato -iniciador- de los procesos políticos que tienden a dilucidarse en este nuevo año 2018.

IDENTIFICACIÓN DE LA ENERGÍA NUMÉRICA

AÑO COMPOSICIÓN NUMÉRICA SUMATORIA ENERGÍA
1810 1 + 8 + 1 + 0 = 10 (1+0=1) UNO
1999 1 + 9 + 9 + 9 = 28 (2+8=10) = (1+0=1) UNO
   
1811 1 + 8 + 1 + 1 = 11 ONCE
2018 2 + 0 + 1 + 8 = 11 ONCE

CICLO METÓNICO

Ha transcurrido un CICLO METÓNICO. Después de 235 lunaciones, en el mismo tiempo en que la Tierra ha dado 19 vueltas completas alrededor del Sol, comienza una nueva historia.

Sol y Luna vuelven al punto de partida. Se inicia el año 2018 con PLENILUNIO como si regresáramos otra vez al año 1999. La experiencia vivida debe ser un aprendizaje que ayude a superar los escollos y a crecer en sabiduría.

CAMBIO ESTRUCTURAL

1999 y 2018 son dos momentos significativos en la vida planetaria en general y en las condiciones culturales, sociales, políticas y económicas particulares de Venezuela, que se identifican con la noción de un cambio estructural.

VENEZUELA 2018: DEL LABERINTO A LA ENCRUCIJADA

A lo largo de estos últimos 19 años Venezuela ha estado en una especie de LABERINTO. Imagen mitológica, que hace referencia a las dificultades para encontrar el camino que conduzca al centro. En el centro se halla el tesoro o el objetivo a encontrar, que se convierte en la fuente de energía para seguir luchando en pos de lo que se desea alcanzar. Caminar hasta allí es un reto, hay callejones sin salida y vericuetos que nos extravían del rumbo a seguir, que dificultan la obtención de la meta trazada: la Prosperidad , la Justicia, el Bienestar, el Desarrollo, la Felicidad compartida. Ese camino no encontrado para llegar al centro genera frustraciones, desánimo, dificultades, pesimismo y desolación. Sin embargo, el LABERINTO es una prueba, que fortalece el espíritu y purifica el alma, que permite a quien asume el reto estar en condiciones de superar todo obstáculo, perseverar en sus intenciones y lograr conseguir el Tesoro buscado.

El tiempo transcurrido, ese Ciclo Metónico de 19 años, con sus frustraciones y sinsabores, con sus idas y venidas, con su sensación de pérdida, nos ha conducido otra vez, como colectividad, al inicio del camino, a la visión aérea de ese laberinto y nos coloca ante el dilema, la disyuntiva, de escoger un nuevo rumbo, el definitivo, hacia la conquista del ideal planteado. Al regresar bajo condiciones cósmicas similares, y bajo la presión de las fuertes manifestaciones planetarias de este año 2018, al mismo punto de partida, el laberinto se nos ha transformado en una auténtica ENCRUCIJADA. Es el cruce de dos caminos, el que va de Norte a Sur (o de Sur a Norte) y el que proviene del Este hacia el Oeste, o de Occidente hacia Oriente. Estamos ahora en el Centro de esos cuatro caminos con direcciones opuestas, y estamos obligados por las circunstancias -no podemos quedarnos paralizados en el centro- a escoger la vía que nos conduzca hacia la meta. La población en su conjunto, con la madurez alcanzada en estos últimos 19 años y con la energía inconsciente proveniente de las vibraciones cósmicas, sabrá optar por la vía que nos ha trazado desde siempre el Destino, la que nos llevará a la superación de todos los obstáculos y a la consecución del más preciado Tesoro: la contribución individual y colectiva a la evolución de la Consciencia Universal.

MÁS SOBRE EL NUEVO AÑO 2018:

EL AÑO DE LAS TRECE LUNAS (pulsa aquí)

2018: REVOLUCIÓN DE LAS REVOLUCIONES (pulsa aquí)

DESCARRILAMIENTO DEL TREN, STELLIUM Y SOLSTICIO

LUNA NUEVA SATURNINA EN PRE-SOLSTICIO

En la madrugada del lunes 18, Sol y Luna se encontraron en los últimos grados de Sagitario para iniciar un nuevo Ciclo Sinódico de nuestro satélite.

Se trata de la última Luna Nueva del año 2017, que llegará a su máximo desarrollo el primer día del año 2018, para comenzar una nueva vuelta de la Tierra alrededor del Sol.

Ésta es una Luna Nueva super especial. Cinco de los diez más importantes astros del Sistema Solar se hallaban en un reducido espacio de apenas 20°. Es lo que se denomina un STELLIUM.

El planeta MERCURIO -en pleno proceso de RETROGRADACIÓN- inauguraba la seguidilla, acompañado de VENUS, SOL y LUNA, culminando con SATURNO.

La combinación de los cinco astros, que abría Mercurio Rx y cerraba Saturno, representaba un excedente de energía fuera de control, en un territorio tan ilimitado como es el sugiere Sagitario.

Tal exageración de fuerzas planetarias -tan diversas y descontroladas- ha logrado manifestarse en una serie de hechos desproporcionados en distintas locaciones del planeta.

La mejor ilustración del acontecimiento cósmico fue el descarrilamiento de un tren en Washington, USA. Esa imagen evoca con precisión lo que sucedía en el Cosmos.

Al mismo tiempo representa la acción en cadena que ha provocado la decisión del desbocado Presidente Trump, al declarar parte del territorio palestino, como es la ciudad sagrada de Jerusalem, como la capital de Israel.

Simultáneamente a lo ocurrido con el tren (extraordinaria expresión de lo que significa Mercurio Retrógrado) el concurrido aeropuerto de la ciudad de Atlanta (Georgia,USA) quedó sin energía eléctrica por más de 9 horas, propiciando interrupción de actividades del transporte aéreo.

Densos sectores de la capital de Venezuela, incluyendo los estados Vargas y Miranda, también quedaron largo tiempo sin electricidad y con el tránsito caotizado.

En Buenos Aires y varias ciudades de Honduras se producían protestas contra el gobierno, ferozmente reprimidas  por las “fuerzas del orden”.

En la ONU se aprobaba una condena contra la decisión estadounidense, que fue bloqueada (vetada) por el país reprobado.

En muchos otros sitios del planeta también se presentaron situaciones de inestabilidad, desorden y caos. He allí una clara muestra de la confluencia de las energías del Cosmos con los sucesos de la vida terrenal.

Esa Luna Nueva tan atípica ha sido la antesala del venidero Solsticio del Jueves 21 de diciembre.

INVOCACIÓN A LA LUZ SAGRADA

En pocos días el Sol detendrá su avance por los territorios del sur y cambiará el rumbo de su ruta, para ascender en sentido contrario. El 21 de diciembre sus rayos incidirán perpendicularmente sobre esa ficticia línea conocida como Trópico de Capricornio, situada en la zona meridional, a 23° 30’ del ecuador.

El momento en que ocurre la llegada de los rayos solares al punto más alejado de la mitad del mundo es conocido como fenómeno del Solsticio.

Ese evento ocurre dos veces cada año: una cuando llega al sur y otra cuando toca el lado antagónico en el norte (Trópico de Cáncer). Son momentos polares: extremo frío y oscuridad en un hemisferio que se corresponde con el extremo calor y luminosidad en su opuesto.

La inundación de luz y aumento de temperatura en el sur provoca la sensación de ausencia solar en el norte, con menos horas diurnas y prolongación del tiempo nocturno. Ese instante es apreciado como el nacimiento del Sol, que alcanzará su máxima manifestación seis meses más tarde.

Con el Solsticio se produce el Gran parto universal que da a luz a su hijo: el dios Sol.  Las más variadas civilizaciones han aprovechado esta circunstancia para celebrar la llegada o inicio de un nuevo año. Es el momento cósmico que representa la continuación del ciclo de la vida.

Las antiguas y paganas culturas en la zona norte de la Tierra celebraban e invocaban a los dioses del tiempo con el encendido del fuego, con lo que se determinaba el inicio del año (nueva vuelta completa de la Tierra en torno al Sol).

En Roma se festejaba una rumba en honor a Saturno, el dios de la senectud, del paso de los años, la reciedumbre invernal, la austeridad y severidad propia de esa estación climática. La acumulación de experiencias difíciles de soportar, Saturno las convierte en Sabiduría. De allí el nombre de saturnales con el que se denominaban aquellas festividades en honor a esa divinidad, dueña del Tiempo.

Este Solsticio de Invierno de 2017 será muy inusual. El Sol llega al Trópico de Capricornio acompañado por Saturno y ambos ingresarán –en conjunción– en el territorio sideral de Capricornio.

En ninguno de los anteriores 325 solsticios invernales ocurridos en el hemisferio norte se había presentado un fenómeno astrofísico similar. El último ingreso de Saturno a Capricornio ocurrió hace 29 años, en noviembre de 1988, más de un mes antes de que el Sol llegara a ese punto.

Esa vez el planeta anillado permaneció en Capricornio hasta febrero de 1991 (2 años y 3 meses). En ese lapso, la humanidad vivió cambios estructurales de gran significación en el ordenamiento político mundial (recuérdese la caída del muro de Berlín y el proceso de disolución de la Unión Soviética, entre otros).

 Ahora que Saturno regresa a su propio signo fusionado con el Sol, el inicio del año, o nuevo recorrido de la Tierra alrededor del Sol, despierta mayores expectativas.

Confluyen los dos ciclos, de Sol y Saturno, en uno solo de mayor magnitud, como inicio de una nueva época, en que se estremecen y renuevan las estructuras del poder político a nivel planetario.

El fin de semana anterior –del sábado 16 al lunes 18– se produjo una extraordinaria concentración de cinco astros que forman un Stellium (Sol, Luna, Mercurio, Venus y Saturno) en un espacio sideral de escasos 20°. Es decir, el 50% de los astros aglomerados en menos del 6° de la longitud zodiacal.

Comenzó la semana con una Luna Nueva en Stellium, en las postrimerías de Sagitario. Ese excedente de energía cósmica marca al mismo tiempo el fin del año 2017 y el pre-estreno del 2018.

También es el preludio de la llegada del Espíritu de la Navidad, con el que la cultura occidental cristiana sustituye a las pretéritas saturnales.

Esta Luna Nueva posee un carácter saturnino porque ese mismo planeta forma parte de la alineación de la Tierra con sus dos luminarias.

Demasiados elementos atípicos se combinan en este peculiar Solsticio, con la entrada de Saturno al signo de la Cabra Montesa.

Los habituales rituales de Navidad y Año Nuevo en esta ocasión exigen una toma de consciencia superior: ha llegado el Tiempo de los Tiempos, el momento de los finales y los comienzos, del cambio de ciclo, la época de las transformaciones: de la mente y del Espíritu, del cuerpo y de las estructuras.

FINAL DE LAS REVOLUCIONES

Desde tempranas horas del domingo 10, se ha iniciado la última Luna Menguante del año. Podría decirse que en escasos 11 días –entre el 10 y el 21 de diciembre– se sincronizan las terminaciones de ciclo de hasta cuatro astros, incluyendo a nuestras dos luminarias.

 

El Sol culminará su viaje hacia el Sur, cuando llegue al paralelo 23, el jueves 21; y la Luna su vuelta sinódica, en la madrugada del lunes 18. Por tanto, los habitantes del orbe estamos iniciando lo que podríamos denominar la semana final de 2017.

 

El término revolución proviene de la astrofísica, con él se designa el giro o vuelta que efectúa un astro alrededor de otro, o el recorrido que hace desde un punto sideral hasta regresar a esa misma ubicación. Esta semana es especial porque nos hallamos en la recta final de varias revoluciones astrales.

Luego de 27 días y un tercio la Luna habrá recorrido completamente el circuito zodiacal, habiendo dado una vuelta completa alrededor de la Tierra (360°). Esa revolución lunar se le conoce también como el ciclo sideral de la Luna.

La Luna requerirá un par de días adicionales para encontrarse otra vez con el Sol en un mismo punto zodiacal. Esa otra revolución de nuestro satélite recibe el nombre de ciclo sinódico, y se completa en algo más de cuatro semanas o 29 días y medio, que es el período comprendido entre una Luna Nueva y la siguiente.

El Sol tarda 365 días y seis horas en recorrer los 360° zodiacales, que es su ciclo sideral. El mismo tiempo que demora en ir desde el punto más austral de la Tierra (23.5° de latitud de sur), en el Trópico de Capricornio, hasta retornar nuevamente a esa misma localización.

En realidad, tal como lo propuso Nicolás Copérnico, en su obra De revolutionibus orbium coelestium (acerca de la revolución de las esferas celestes) no se trata de una verdadera revolución solar, sino al contrario, de un ciclo completo la Tierra alrededor del Sol, transitando por los 360° de la esfera zodiacal.

 

Mercurio, el planeta más cercano al Sol, se alineará esta semana con él y con la Tierra. Eso ocurrirá en la noche del miércoles 10, el mismo día de la semana que le ha sido asignado por la humanidad para honrarlo. Esa conjunción entre el Sol y el astro de las comunicaciones, determina el ciclo sinódico de ese planeta, o lo que es lo mismo: un año mercuriano (un giro entero en torno al Sol).

Saturno, el Señor del Tiempo, en su versión planetaria acompaña al Sol en su excursión por los territorios del Sur y en su paso por los grados finales de Sagitario. El astro de los anillos se unirá con nuestros luceros del día y de la noche simultáneamente con la última Luna Nueva, en las postrimerías del signo del Centauro, del 18 de diciembre.

Por lo señalado previamente, estamos a las puertas del cierre de los respectivos ciclos de Sol, Luna, Mercurio y Saturno. La confluencia temporal de estas cuatro revoluciones astrales en un lapso que no supera los 8 días, determina que ésta sea la Semana de los finales.

En el hemisferio norte éste es el período de mayor carencia de luz y calor solar. Días finales del otoño, en los que la naturaleza pareciera agonizar. Estos últimos diez días de los 90 que contiene la estación otoñal, mantiene extraordinaria similitud con los últimos 4 días del ciclo lunar de 29 días, que se conoce también como el de la Luna Balsámica, cuando ella pierde luminosidad y presencia nocturna, cuando se prepara para un nuevo encuentro con el Sol.

La Luna Balsámica (de la medianoche del 13 a la madrugada del 18) invita a la curación de las heridas, al examen, al perdón, a la reconciliación y a la sanación. Tal condición lunar de esta semana se mimetiza con su equivalente al actual rol declinante del Sol; a la cualidad revisora y negociadora de Mercurio, que deja de ser visto por las noches para comenzar a lucirse antes de la aurora; y al carácter re-estructurador del ocaso de Saturno.

En el vigente contexto cósmico se prevé un nuevo encuentro definitorio el próximo viernes 15, en Santo Domingo, entre gobierno y oposición venezolana. Ese día estará comenzando un nuevo ciclo de Mercurio (desde el 13) y acabando el de los otros tres astros. Si bajo esa excepcional cualidad cósmica no se produjera algún acuerdo básico entre ambas posiciones políticas, le corresponderá al Señor del Karma, al Maestro Saturno, imponer su orden: castrando y desmoronando las estructuras del Poder.

Estamos en la última fase de estas cuatro revoluciones: lunar (29,5 días), mercuriana (88 días), terrenal (365 días) y saturnal (29,5 años). Es el tiempo de evaluaciones, balances e inventarios. Es el momento de prepararse para un nuevo recorrido, que permita resultados más satisfactorios. Una semana después se producirá el ingreso simultáneo del Sol y Saturno en Capricornio, anunciador de un nuevo ciclo en el ejercicio de la Autoridad (y/o de los autoritarismos).