PROTAGONISMO DE MARTE

En la madrugada del pasado sábado 24, en nuestras costas tropicales, pobladas por los herederos de ancestrales costumbres africanas, sonaron los tambores en honor a San Juan. Hombres y mujeres se entregaron a la sensualidad de sus cuerpos, danzando sin cesar a ritmo de percusión, uniendo el movimiento corporal a la vibrante energía emitida por cada golpe de tambor. Clara expresión del sincretismo cultural y religioso, que une la invocación pagana al Sol del Solsticio y a la heroicidad cristiana.

Ese mismo día, a poca distancia, las tropas castrenses se reunían también para celebrar, pero ahora con estilo marcial, un nuevo aniversario de la gloriosa y triunfante Batalla de Carabobo, con la que se selló la independencia patria. Dos eventos unidos por una misma fuerza: la condición expresiva del movimiento, de la acción, del instinto, de la sexualidad, del combate y de la guerra, todo ellos representado en la figura de una antigua deidad: Marte.

Durante esta semana el planeta Marte recorre el segundo decanato de Cáncer, y desde esa zona forma tres ángulos distintos con otros tantos astros, proveyendo un torrente energético de mucha confrontación. Por su ubicación en el espacio sideral, características físico-atmosféricas y tamaño, el planeta rojizo posee cualidades semejantes a la Tierra, y se sospecha que en algún momento proporcionó las condiciones mínimas para albergar seres con vida.

El planeta que sigue al nuestro en su giro alrededor del Sol y que duplica a la Tierra, en el tiempo que tarda en hacerlo, recibió como nombre el mismo con el que fue identificado el dios romano de la guerra: Marte. Los griegos lo llamaban Ares, y en las distintas mitologías, aunque cambiara de nombre, siempre se atribuyó a algún personaje divino ese mismo rol.

Se trata de una fuerza inmortal que representa el instinto, el impulso, el coraje, el afán de lucha, la habilidad para combatir, la resistencia, la conquista. Se le identifica con la acción y la iniciativa, con la audacia y la valentía, con el carácter varonil y con el polo masculino de la energía sexual. Es, en suma, la forma en que se expresa una energía irracional que se lanza a atrapar su presa o que lucha hasta vencer o morir.

En el plano de la simbología astrológica cada vez que Marte ocupa una posición relevante en el mapa del cielo, bien sea el natal o en los tránsitos de un momento dado, las condiciones de la energía cósmica indican una tendencia a la acción, a la confrontación, a la violencia o a la agresividad. Existe, en esos casos, una inclinación a manifestarse en el ámbito terrenal, en el comportamiento humano, consciente o inconsciente, una corriente favorable a la acción impulsiva, a la violencia irracional y a la confrontación.

Comienza la semana con Marte en Cáncer  sobre el Sol natal de Venezuela y de USA, formando un ángulo de 90° con el más grande de los planetas, Júpiter, que transita por Libra. Este último astro representa la abundancia, la exageración y la desmesura, que al conectarse con la fuerza agresiva del planeta rojo, estimula situaciones de elevada crispación y conflictividad.

El miércoles 28, Mercurio, el pequeño planeta y más cercano al Sol, ocupa el mismo punto zodiacal de Marte, en Cáncer. Se trata de una conjunción entre ellos. Tal alineamiento entre los dos provoca una combinación de energías convertidas en una sola. Mercurio se encarga de transmitir y comunicar el flujo agresivo de la acción marciana, bien sea a través de los hechos o por medio de la palabra.

El próximo sábado, primer día de julio, la Medialuna Creciente se colocará desde Libra en el punto intermedio  entre Marte y Plutón. Se formará así un triángulo con mucho poder destructivo. Esa figura conocida como Cuadratura en T aumentará los niveles de enfrentamiento, con la mediación de nuestro satélite.

Finalmente, el próximo domingo 2, cuando Marte llegue a los 18° de Cáncer, se alineará con Plutón, que estará en el punto opuesto (18° Capricornio), generando una vibración disonante entre las dos cualidades que ellos representan. Son dos astros que comparten la misma naturaleza: intensidad, estremecimiento y transformación. Marte manifestando su carácter explosivo y externo; mientras que Plutón expresando su forma implosiva e interna; pero los dos compartiendo la misma carga de violencia.

En síntesis, durante toda esta semana Marte recibirá sucesivamente el estímulo de Júpiter, Mercurio y Plutón para transmitir, con diferentes matices, su carácter retador y su espíritu competitivo. La Medialuna ayudará a procesar esa corriente de vitalidad, entusiasmo y arrojo que representa el planeta guerrero. Nos corresponde a cada uno de nosotros convertir ese caudal de energía cósmica en una fuente de optimismo jupiteriano, de astucia mercuriana y de poder transformador plutoniano, con la ayuda intuitiva y emocional, que nos brinda la Luna en crecimiento.

 

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UN SOLSTICIO BALSÁMICO

En la madrugada del miércoles 21, el Sol termina su ascenso hasta el paralelo 23.4° del hemisferio norte, emitiendo sus rayos perpendiculares sobre esa zona del globo terráqueo. Se produce así el fenómeno del Solsticio. Nuestro planeta habrá alcanzado la mitad de su trayecto anual; es decir, se habrá cumplido media vuelta de su circuito de traslación alrededor de nuestra Estrella Central.

El miércoles, día consagrado al dios Mercurio, será la jornada más extensa con luz solar, en todo el hemisferio norte. Se le conoce como Solsticio de Verano porque en ese hemisferio inicia la estación climática del mismo nombre; mientras que en el sur ocurre lo contrario, será la noche más larga y fría, que marca el comienzo del invierno.

La razón de esta antagónica percepción climática en ambos lados de nuestra esfera planetaria es la inclinación en que se  halla su eje, causante de que el Sol pase todos los años un semestre en el norte y otro en el sur, atravesando un par de veces la línea ecuatorial; a finales de marzo, de ida, y a fines de septiembre, de regreso, en lo que se conoce como los equinoccios. Cada uno de esos cuatro momentos determina el inicio de cada estación que se manifiesta de forma opuesta por encima o por debajo de la zona intertropical, cual imagen especular.

La línea imaginaria de los paralelos 23.4° recibe por nombre trópicos de Cáncer y de Capricornio, que corresponden respectivamente a los hemisferios del Norte y Sur. Tal denominación proviene de las constelaciones estelares por donde se visualiza la estrella solar en esos momentos, determinando el espacio sideral de los signos zodiacales identificados con los nombres de esas ficticias figuras de animales de la antigua mitología.

El instante en que se produce este Solsticio e inicio del período del Sol en Cáncer, coincide con el paso del planeta Mercurio por el mismo punto zodiacal y su ingreso al signo del Cangrejo. Esa conjunción astral también representa el momento central y de máximo desarrollo de su ciclo de 128 días, iniciado el pasado 20 de abril y que terminará el venidero 26 de agosto.

El momento culminante de este Ciclo de Mercurio (21 de junio) indica su eclipsamiento y cambio de posición ante la vista humana. Hasta ahora el pequeño planeta de las comunicaciones podía ser divisado poco antes de la aurora, por el horizonte oriental; permanecerá estos días escondido bajo el fulgor solar, y a finales de semana podrá ser visto nuevamente, durante los siguientes 60 días, pero, sólo después del ocaso, como una estrella vespertina, por el sector oeste del cielo.

La simbología de la conjunción de Mercurio con el Sol, y los cambios en su posición y horario,  permiten deducir que asuntos de intercambios y negociaciones pueden adquirir gran relevancia en los días por venir, en los que se podrán producir polémicas decisiones, acuerdos o sentencias, por parte de organizaciones o grupos con posiciones divergentes en su seno, luego de no pocas controversias y largas discusiones.

El pasado sábado 17, la Medialuna comenzó a perder luz y visibilidad desde Piscis, en conjunción con Quirón. Entre las noches del martes 20 y el viernes 23, entrará en condición Balsámica. Bajo ese modo lunar, de los últimos 3.5 días de su ciclo, se produce el Solsticio mercuriano en el portal de su propio signo zodiacal (Cáncer), clara indicación de que este segundo semestre del año será un período muy emocional, de purga, revisión, sufrimiento, limpieza, desintoxicación, purificación y sanación.

 

Está por comenzar el segundo semestre del año, corresponde al recorrido solar por la zona intertropical, del extremo norte, el 21 de junio, en Trópico de Cáncer, al extremo sur, el 21 de diciembre, en Trópico de Capricornio. Por los factores ya mencionados que acompañan a este Solsticio mercuriano de Luna Balsámica, podemos concluir que será un período intenso de depuración y catarsis.

El próximo Solsticio decembrino representa la otra cara de la moneda. No sólo porque será de invierno y en el sur, sino porque el Sol ingresará al portal de Capricornio acompañado excepcionalmente por su regente Saturno (*), en lugar de Mercurio en su punto culminante, diminuto astro que para ese momento estará retrogradando; con Luna Nueva saturnina, en vez de una luna quironiana y  balsámica, como ahora.

(*) Una configuración planetaria como esa: conjunción de Sol y Saturno a 00° de Capricornio, el mismo día del Solsticio, no se había presentado durante los últimos tres siglos.

Saturno regresará a su propio signo (Capricornio) después de 27 años de ausencia. No se ubicaba en el punto de apertura de ese signo solsticial desde que lo hizo el 12 de noviembre de 1988. Aquel período de 2 años y 3 meses (12-11-88 al 06-02-91) en que permaneció en Capricornio, y que antecedió al que está por comenzar, fue muy cataclístico en cuanto a las estructuras de dominación y de poder -político y económico- que llevaron a la caída del sistema comunista imperante en Europa oriental y signos de inestabilidad política y social en América Latina.

En el anterior paso de Saturno por Capricornio se produjo la disolución de la República Democrática Alemana (1949-1990) y de la Unión Soviética (1922-1991), teniendo como fenómeno social emblemático la caída del Muro de Berlín (09-11-1989), muro que había dividido a Alemania en dos territorios y dos estados separados durante un período de 27 años, ciclo completo de Saturno, que se inició con el tránsito de ese planeta por Capricornio y concluyó con el siguiente tránsito por el mismo signo.

En América Latina en el año 1989 se vivieron  , entre otros, la caída de la dictadura de 35 años de Alfredo Stroessner (3-2-1989) en Paraguay,  el denominado Caracazo (Venezuela, 27-2-1989),  o la invasión a Panamá por parte de las tropas estadounidenses (20-12-1989).

El próximo Solsticio de Invierno en el norte, será una oportunidad de oro para el inicio de una nueva era, en que lo resaltante será el impulso para la renovación, restructuración, regeneración y transformación del status quo, después de haber superado este catártico semestre que estamos comenzando.

 

 

EL EFECTO SATURNO EN ACCIÓN

El más reciente Plenilunio en Sagitario, se produjo en conjunción con Saturno, el planeta de las limitaciones. Eso ocurrió el pasado viernes 9, en simultánea, con el redireccionamiento de Júpiter, el más voluminoso de los astros que giran alrededor de nuestro Sol y el que cumple un rol antagónico con respecto a aquel; siendo, además, su regente, pues representa una cualidad energética afín con el signo del Centauro.

La pasada semana nos puso en contacto con un par de fuerzas opuestas. La condición expansiva de Júpiter, junto a la tendencia inhibidora y restrictiva de Saturno. Tal circunstancia nos estimula a buscar un punto de equilibrio entre ambas.

En el devenir de los próximos días, a Saturno le corresponderá ampliar su radio de acción, pues alcanzará su mayor cercanía del año, con respecto a la superficie terrestre.

El jueves 15, nuestro hogar planetario se alineará con el Sol, transitando por Géminis, en un extremo; y Saturno, pasando por Sagitario, en el opuesto. Esa tensión entre los extremos puede incrementar las cualidades obstructivas y contentivas del astro anillado, que representa el mismo estilo castrador del dios con el que comparte su nombre. Experiencias y situaciones difíciles de superar, pero que encierran un alto potencial de crecimiento y maduración interna.

Un par de días antes de la oposición entre el Sol y Saturno, el calendario vigente lo designa como Martes Trece de junio. En el inconsciente colectivo de la cultura latina subyace la creencia que una fuerza sobrenatural asociada al infortunio se manifiesta cada vez que se combinan el día de Marte con la energía del número 13.

La razón de tales prejuicios supersticiosos se basa en que ese día de la semana está consagrado al dios guerrero y violento, y que el  número 13, cuyas cifras sumadas poseen un valor simbólico asociado con el cuatro (1+3=4), que representa freno, limitación, pesadez de la materia y contención.

El resultado de esa mezcla de factores simbólicos es semejante a las características atribuidas al planeta Saturno: el Señor del Destino, el representante del Fatum, la fatalidad y la experiencia nefasta. Por eso los astrólogos de la antigüedad le endosaban a Saturno y Marte el calificativo de malévolos, pues cuando alguno de ellos tenía una destacada posición celeste emergía algún desafortunado acontecimiento.

Este martes trece, Mercurio y Neptuno, diminutos planetas, formarán un ángulo recto entre sí, que refuerza la noción de dificultad para integrar dos energías: la racional de Mercurio y la ilusoria, engañosa, confusa y evasiva de Neptuno, emulando al dios de los mares. Tal configuración astral, unida a la carga negativa que se le ha endilgado a ese día y fecha, aumenta la sensación típica del efecto saturnino de estos días.

El mismo jueves 15, de la confrontación Sol-Saturno, Neptuno se halla estacionario desde el punto intermedio de la oposición que dos días después crearán Mercurio y Saturno. Se trata de una triangulación conflictiva entre esos tres planetas que refuerza, al que ya introduce el alineamiento de Saturno con Sol y Tierra.

La semana terminará con la Luna Menguante en conjunción con Quirón, en Piscis; formando un segundo triángulo de conflictividad, con Sol y Saturno, como remate de la gran cantidad de conexiones que este pesado planeta, identificado con el plomo y la rigidez, provee.

El domingo 18, SATURNO se volverá a alinear, en esa ocasión con el mediador Mercurio, provocando una lucha entre la flexibilidad adaptativa de este último y la imposición autoritaria del astro controlador y represivo.

No extraña que esta semana tan excesivamente densa se haya colado esa combinación de martes con trece, para darle un toque adicional al saturnazo, junto con las dificultades propias que proveen las triangulaciones críticas que Neptuno, Mercurio, Quirón y la Luna Menguante efectúan.

Ante tan grisáceo panorama lo más recomendable será aligerar las cargas, llenarse de optimismo y mantener en alto el espíritu de superación de las adversidades. Lo que permitirá transformar las limitaciones en oportunidades.

LOS ASPECTOS DE SATURNO

FECHA ASPECTO ÁNGULO ASTRO POSICIÓN
Jueves 09 Conjunción 00° Luna 25° Sagitario
Miércoles 15 Oposición 180° Sol 25° Sagit/Gemin
Viernes 17 Cuadratura 90° Luna 24° Sagit/Piscis
Domingo 18 Oposición 180° Mercurio 24° Sagit/Gemin

 

MINI LUNA EN SAGITARIO Y MUDANZAS PLANETARIAS

Se ha iniciado el último mes del primer semestre del año, con los planetas más cercanos a la Tierra y el Sol en proceso de modificar su cualidad energética. Se trata de la Luna, Mercurio, Venus y Marte, conocidos también como rápidos y personales. Tal condición incidirá en el curso de los acontecimientos terrenales, y supone una alteración en el comportamiento humano, con tendencia a expresarse en los días que se avecinan.

La Luna representa el funcionamiento emocional en el ser humano. También se le asocia con la gestación, lo femenino, el ejercicio de la maternidad, la vida familiar, la nutrición, la infancia, la protección y las raíces, incluyendo el terruño y la noción de patria. El ciclo lunar corresponde con el período menstrual en la mujer y por ello, se le relaciona también con su comportamiento adaptable y los cambios en sus estados de ánimo. La sensibilidad, la intuición, la creatividad, la fertilidad, lo misterioso y la fortaleza interior, son rasgos típicos de la feminidad, que se le atribuyen a la Luna.

En estos días. la Luna se halla en pleno proceso de llenado y alcanzará su plenitud el próximo viernes 9, a las nueve de la mañana. En esa ocasión, cuando ella transite por Sagitario se enfrentará al Sol, que lo hace desde Géminis. Pocas horas antes, nuestro satélite habrá pasado por el punto del apogeo, ubicándose en su máximo alejamiento de la Tierra, a más de 406.000 kms. de distancia. Por esa razón, se le verá en las noches del jueves y viernes como la luna más pequeña de todo este año, una especie de mini luna.

Para el momento preciso en que se produzca la Luna Llena, ella estará formando conjunción con el planeta Saturno, de un lado, y con la denominada Luna Negra, del otro. Con el planeta de los anillos se conforma una energía de tensión entre la plasticidad lunar y la rigidez saturnina, que puede expresarse como una incómoda sensación de limitación en la expresión de las emociones. Su cercanía con esa área de vacío que representa la Luna Negra, sugiere la presencia de unas fuerzas desconocidas, oscuras y misteriosas, que pueden ser sutilmente percibidas.

Esta semana los tres planetas personales se mudarán de escenario. Marte sale de Géminis para introducirse en Cáncer; Venus deja su larga temporada (desde principios de febrero) en Aries y se muda a Tauro; mientras que Mercurio, se despide de Tauro, para ingresar a Géminis. Cada uno de estos tres planetas representa un aspecto distinto de la condición humana.

Marte, el planeta más parecido al nuestro, se le asocia con el impulso vital, la fuerza que lucha contra cualquier amenaza externa y la acción agresiva para obtener un fin. Es identificado con lo varonil, con el instinto de supervivencia, con la actitud conquistadora, con la rabia y con la violencia. También hace referencia a la postura independiente, egocéntrica, audaz, valiente y temeraria.

Desde el mediodía del domingo 4, Marte comenzó a recorrer Cáncer, un signo de agua que se relaciona con la introversión, la sensibilidad y las emociones. Durante todo el mes en que Marte se mantendrá bajo la tutela del cangrejo, su actividad, arrojo y espíritu de lucha se verán disminuidos al entrar en estado latente, afectando en los seres humanos su carácter agresivo, que se vuelve más hacia sí mismos, aumentando los niveles de tensión y conflictividad interna.

Venus es la contraparte simbólica de Marte. Representa la unión, la sensualidad, la feminidad, la belleza, la atracción, el equilibrio, el encanto, la gracia, la seducción, el placer, los sentimientos y, en especial, el amor. En la madrugada del martes 6 se introduce en Tauro, desde donde puede expresar con mucha soltura toda su energía sensorial, pues se trata de un signo que le es afín, habiéndole sido asignado como su domicilio natural. Al igual que Marte, Venus permanecerá todo un mes en el signo, facilitando durante todo este período la conexión del ser humano con el mundo material, la experiencia perceptiva y la condición sentimental.

Finalmente, Mercurio, el más cercano al Sol,  es el astro que representa los procesos mentales y la capacidad de comunicación; por tanto, se le relaciona con el raciocino, la argumentación, el análisis, la comparación, la crítica y la formulación de juicios; así como la facilidad de palabra, el intercambio de opiniones, la actitud negociadora, la posición mediadora y de conciliación de opuestos. Cuando se halla bien ubicado deja ver en la conducta humana el brillo de la astucia y el poder de convencimiento.

En la hora crepuscular del martes 6, Mercurio empieza su tránsito de tres semanas por Géminis. Similar a lo ocurrido con Venus, el raudo planeta se encuentra cómodo en esta zona zodiacal, pues comparte con ella su naturaleza aérea y su habilidad adaptativa. Es un período en que los asuntos del pensamiento y el lenguaje humanos pueden desarrollarse con fluidez y se estimula la versatilidad para acoplarse a los cambios.

Ha comenzado una semana muy alterada en su ritmo cósmico. A la doble noche de plenilunios -jueves y viernes-, le sigue el triple cambio de signo en la energía de los planetas personales y la  recuperación del poder de Júpiter, que culmina la retrogradación en que se había mantenido durante los cinco últimos meses. Tal cantidad de mutaciones y la cualidad de las nuevas condiciones astrales es indicador del mandato sideral: para hacerle frente a los desafíos del momento presente es indispensable asumir flexibilidad mental, versatilidad en las actitudes y disposición a la creatividad.